John Terlesky


Vais a conocer a un tal John Terlesky, también llamado a sí mismo Brother JT o JT a secas. Uno de los músicos más enigmáticos, anti estéticos e imaginativos de su generación, que no es otra que la de los años ochenta y principios de los noventa. Miembro de una banda de garage revival llamada The Original Sins, hoy en día demasiado poco conocida. De hecho, podríamos calificarla de "en peligro de extinción cultural", pues no se salva de la quema ni con la existencia de Internet. El repaso que vamos a dar aquí a su carrera discográfica no es completo, ya que tenemos delante una obra muy extensa con discos editados incluso en formato CD-R, algunos de ellos inencontrables en formato digital. Pero sirva como un pequeño homenaje a un artista más olvidado de lo que debería.

 

John Terlesky es originario de Pensilvania, concretamente de la ciudad de Bethlehem. Zona que podríamos calificar como "América Profunda", es un área industrial donde se trabajaba el acero desde la época colonial y donde las raíces católicas más conservadoras están arraigadas en lo más hondo. Algo que Terlesky ha abordado en muchas de sus letras, con vivencias propias de la infancia (¡¿Los Pecados Originales?!). Nacido en 1962, Terlesky fue uno de esos muchos muchachos que disfrutaron de The Beatles en la televisión, algo que le impactó profundamente. Aunque posteriormente su hermano mayor le influenció musicalmente trayendo discos de todo tipo a casa, fue el Álbum Blanco una de las referencias que más le sorprendieron. En los setenta, estando ya en su época escolar y siendo un crio con un carácter peculiarmente retraído, asistió al impacto del punk rock, lo que le llevo a descubrir la música garage y todas esas oscuras bandas de los años sesenta, siendo éste el estilo musical que le marcó de por vida. En los ochenta, durante su etapa universitaria, formó parte de una primeriza banda de punk rock y noise llamada Senseless Hate. Tras sacar un demo en 1982, que se llamó Mechanical Death, formaron parte de dos recopilatorios de bandas punks experimentales bastante underground: The Gift Of Noise, un split a cinco bandas donde incluyeron dos temas: "Vengeance Of God" e "In My Chair", y el recopilatorio Objeckt Number Two, que se editó en doble casete y al que aportaron un solo tema titulado "Drop Dead Creep". Este último ha sido reeditado en CD-R en el año 2005 por la misma discográfica que lo editó en su día: Ladd Frith Récords. Después de la experiencia de tocar en Senseless Hate, inició otra aventura a mediados de los ochenta. Aunque esta vez sí, más centrada en el garage revival que ya por aquella época tenía más cabida en la industria, con míticas bandas como The Lyres, Miracle Workers o los inicios de The Cynics. Esta banda se llamó The Creatures, contando en 1987 con un EP de cuatro temas bajo la discográfica Chaos Récords. Este EP contenía una versión de The Crazy Teens, titulada "Crazy Dates", más tres temas propios: "I Can't Find You", "Tried My Best" y "Hemlok Row", los dos últimos compuestos por John Terlesky que en aquella época firmaba ya bajo las iniciales JT. La formación consistía en Terlesky a la guitarra solista, Dave Ferrara a la batería, Kenny Bussiere al bajo, Mike Strimeski a la guitarra rítmica y Mark Smith a las voces/armónica. En ese mismo año 1987, Terlesky ya había abandonado este grupo habiendo formado el suyo propio, llevándose incluso a algunos miembros de The Creatures con él. The Creatures continuaron con una nueva formación, refundándose en los años noventa bajo el nombre The Creatures Of Golden Dawn, durando su actividad hasta el día de hoy. De hecho, siguen publicando discos cojonudos con un sonido garage altamente clásico, son veteranos del estilo que siguen todavía en la brecha.

 


 

The Original Sins

 

Pues sí, JT decidió embarcarse en su propio proyecto, llamándose éste The Original Sins. La primera referencia discográfica data de 1986, siendo un ruidoso single con los temas "Just 14" y "Sugar Sugar". La primera composición muy del estilo de Iggy Pop en su disco Lust For Life, y la segunda una salvaje versión del mítico tema de The Archies. Lo que está claro es que durante un tiempo compaginó las labores con The Creatures y Original Sins, decantándose al final por este último grupo al ser el suyo propio. Y es que el estilo de JT era un tanto especial, porque nunca ha llegado a ser una música revival como tal. El gusto por el punk de los años setenta le hizo desmarcarse del mundillo garage, con un estilo propio que sonoramente no llegaba a calzar con lo que buscaban otros grupos de su estilo. Este primer single se editó en la discográfica independiente Bar None Récords. Un año después, entraron en el estudio con un contrato discográfico bajo el brazo para grabar su primer disco, que se titularía Big Soul. Siendo esta la única referencia admitida como legítima por algunos aficionados al sonido garage. Ya que The Original Sins nunca han sido admitidos como una banda del género garagero como tal. Precisamente por esas divergencias tanto en su sonido como en su estética que hablábamos antes, y que proliferan dentro del mundillo del garage, donde una vestimenta a veces prima más que la música en sí. Pero en Big Soul todavía encontramos un estilo más purista, un intento de asimilar lo que estaban haciendo otras bandas de sonido revival. Terlesky lo componía todo, y toda la influencia musical aflora hacia el exterior con temas donde sonaban a The Byrds, The Stooges, The Seeds, Bob Dylan o bandas de su generación como The Lyres. Y es que, es esta una grabación todavía primeriza donde estaban buscando sonido e intentando conseguir sitio en el mundillo revival. La formación para este primer disco era JT en sus labores a la guitarra asumiendo también el rol de cantante, Dan Mckinney a los teclados, Ferrara a la batería y Bussiere al bajo, convirtiéndose en una de las formaciones más longevas de los Sins, hasta principios de los años noventa. Big Soul solo tuvo edición en vinilo hasta años después, que se decidió reeditar en formato CD con algunos temas extras, siendo estos algunos descartes y el single "Just 14"/"Sugar Sugar"Big Soul tuvo un modesto recibimiento en algunos circuitos underground, pero no lo suficiente para que destacaran, por lo que la relación discográfica con Bar None se rompió.

 


 

Así que decidieron crear su propia discográfica, llamada Psonik Récords. A veces bajo el ala de otras más potentes como Skyclad Récords, discográfica especializada en punk y garage quienes también editaban a Miracle Workers, The Cynics, Heretics o The Fuzztones entre muchos otros. Lo que no quita que Psonik como tal, les diera la suficiente independencia creativa para hacer lo que les diera en gana. Con este giro discográfico, no fue hasta 1989 cuando decidieron entrar en el estudio de nuevo. El resultado se llamó Hardest Way, primera referencia de Psonik donde, desconozco si es intencionado o no, desde fuera el resultado es horroroso. En la portada nos encontramos a los miembros del grupo sentados en medio de un descampado, más con pintas de ser un grupo de informáticos en paro que exóticos roqueros de una banda de garage. No era de extrañar que nadie se los tomara en serio con desastrosa presentación, y es que desgraciadamente en esto del rock la estética es importante, la mayor parte de las veces demasiado importante. Lo que hay en su interior era muy diferente, Hardest Way  fueron los inicios de su propio sonido, con este disco ya empezaban a ser ellos mismos. De forma general no era un disco totalmente redondo, pero las composiciones de Terlesky cada vez eran más chispeantes. El comienzo del disco con "Heard It All Before" no puede ser más mítico, temas como la salvaje "Out Of My Mind", el delicioso pop de "Now's The Time" o "Can't Get Over You", temazos de rock psicodélico como "She Understands" con momentos incluso apocalípticos, hacen de Hardest Way una de las referencias underground más especiales de su época, pero no era la cima... Tenían que superarse creativamente. Siendo independiente, Hardest Way tuvo una respetable edición que incluía tanto vinilo, CD como casete. Algo raro para su época, que invita a pensar en la ambición de John Terlesky (aunque yo optaría más por su representante...) por alcanzar el éxito. El disco estuvo producido por Dave Stein, promotor de conciertos, editor discográfico y disc jockey neoyorquino que estaba metido en mil y una historias diferentes, aunque todas en el contexto del punk y el hardcore.

Parece que el resultado con Dave Stein fue más que convincente para los Sins, porque repitió a los mandos en la siguiente grabación. Titulándose Self Destruct, y editado en 1990, se convirtió en otro de sus discos más recordados por coleccionistas del género. Con una provocativa y a la vez mítica portada, donde muestra a Terlesky con una sonrisa malévola en la cara apuntándose en la cabeza con una pistola de juguete. Echaron toda la carne en el asador pariendo un explosivo disco donde el caos, la destrucción y un fantástico ruido infernal eran el menú de degustación principal. Y es que ya lo dicen en la dedicatoria de la contraportada: "Este disco se lo dedicamos a la Velvet Underground, The Stooges, The Seeds, Ramones, Bo Diddley...". Y no es más que eso, una oda al salvajismo roquero sin camuflar influencias, vamos a pasarlo bien y punto. El resultado es genial, desde el comienzo de "Do It" con ese ramalazo stoogiano, algo constante en todo el disco y prácticamente en toda su carrera musical con Original Sins. "Looking At The Sun" es una hostia de puro fuzz guitar, "Feel" es una subida a los cielos para bajarte después a los infiernos de la distorsión, "Nowhere To Go (From Here But Down)" es un maravilloso pildorazo de garage, no bajan el ritmo con la roquera "Alice D.", ni tampoco con la sesentera "Higher". Aunque con "Rise" sí que pisan el freno, para dejarnos un estupendo homenaje a la Velvet Underground, un tema de sonido más intimista. Con "Black Hole" nos obsequian con una inmersión a los siete infiernos sonoros. Como bien titulan al tema, es un agujero negro de ocho minutos de puro garage psicodélico. En ediciones posteriores incluyeron varios bonus tracks, estos temas eran "Coca-Cola (Sweet)" y "Juicy Fruit", temas pertenecientes a un single que se editó ese mismo año. Este disco tuvo una edición española fácilmente encontrable bajo la discográfica Imposible Récords, quienes también editaron a The Lyres, The Cynics, The Mono Men o joyas más underground como las grabaciones de Los Mockers, excelente grupo uruguayo de los años sesenta.

 


 

A principios de los años noventa, The Original Sins era un grupo más que asentado dentro del género garage y el punk. No faltaban las giras por Estados Unidos o Europa, algunas de ellas interminables, teniendo la oportunidad de acompañar a The Buzzcocks o The Lyres. En uno de estos conciertos, Peter Buck (guitarra de REM), se interesó por ellos ante el glorioso espectáculo que presenció ante sus ojos. Este interés fue suficiente para que el mánager de los Sins instara en que debía de estar en la producción del siguiente disco, él acepto. Así que teniendo delante esta baza en forma de Peter Buck, decidieron echar todo lo que tenían, en uno de los discos más ambiciosos del grupo. Como un último intento por alcanzar las listas de éxitos, era todo o nada. El disco se editó a principios de 1992, y se tituló Move. El hecho de que Peter Buck estuviera bajo los mandos de producción se quedó en anecdótico, porque quien se hizo cargo de los mandos fue el otro productor acreditado: John Keane. Aunque incluso tuvieron un video en la MTV, las ventas del disco fueron un batacazo descomunal. Lo que llevo a Terlesky a tirar la toalla y dejar de insistir en coronar la cima del éxito. Lo que encontramos en el interior de Move es literalmente uno de los mejores discos de la década de los noventa. Si no el mejor, y ha acabado prácticamente en el cementerio de discos. Editado bajo un doble vinilo, esta obra es el enfoque de todo el potencial creativo por parte de John Terlesky. Veintiséis temas donde aborda un disco variado en cuanto a géneros, con algunos de los mejores temas de su carrera. Pero anteriormente a este lanzamiento, editaron un EP como adelanto que se titularía Eat This, donde incluirían algunos temas que también se incluirían en Move y otros que eran descartes de las grabaciónes del mismo.

 

Para disfrutar Move hay que abordarlo poco a poco, pues tiene una gran envergadura y hay mucho que asimilar... Desde el sunshine pop de "She's On My Side"  o "Saturday", las salvajadas roqueras de "Wake Up", "Like An Animal", "Donus Shop Song" o "Talking To You", las delicias power pop de "Watch You Dance", "I'll Be Around" o "Getting The Feeling", baladas como "I Surrender", "I Never Dreamed" o "Forest For The Trees"  son una autentica maravilla, los ritmos discotequeros de "Move" o "If I Knew", los desplazamientos psicodélicos de "All Good Things", "Closing My Eyes", "Not Today" o "Waiting" (uno de los momentos más álgidos del disco), los ritmos stoogianos de "Drivin' Home", "Hot Or Miss" o la descomunal canción con la que terminan el disco titulada "Devil's Music". Dentro de la composición tenemos ante nosotros una barbaridad que fue incomprendida en su época por todos. El intentar meter cabeza dentro del sector alternativo les hizo perder definitivamente a los aficionados al garage que todavía le seguían. Y con Peter Buck, o sin Peter Buck, tampoco consiguieron integrarse definitivamente en la plantilla de grupos de la MTV. Ahí quedará para unos cuantos majaras que consigan llegar a este disco en el futuro, y les hará preguntarse el porqué no llegarían a conocer este disco antes.

 

 

Mientras que les afectaba negativamente ( o no) el bacatazo en las listas. El subidón de grabar Move, les llevó a entrar en el estudio de nuevo ese mismo año, para gestar otro fantástico disco. Pero eso sí, esta vez más en su linea sin ninguna mega estrella de por medio, solo garage, punk y psicodelia. Out There tuvo el primer cambio en la formación después de varios años, Dave Ferrara abandonó el grupo y el recambio consistió en Seth Baer. Producido por John Terlesky, repitió en esta grabación John Keane como ingeniero de sonido. Editado a finales de 1992, a diferencia de su anterior disco, Out There fue un intento de volver al sonido que habían dejado con Self Destruct. Aunque esta vez la labor de Dan McKinney al órgano, tuvo más presencia que nunca. Está claro que Original Sins se convirtieron en una maquina creativa que no daba a basto, algo muy meritorio pero insuficiente al no llegar a un público mayoritario. Esto hizo que Terlesky fuera dejando de lado el grupo poco a poco, y cada vez más se fuera centrando en proyectos propios. Out There no es un disco redondo del todo, pero contiene algunos sorprendentes temas como "Get Off"  u "One Good Reason", con una estructura puramente salvaje. Temas rompe pistas como "C'mon", "Sally Kirkland" o "Get Into It" donde destaca la fantástica labor al órgano de McKinney, y las explosivas muestras de distorsión de la guitarra de Terlesky. En "Wipe Out" encontramos un sonido garagero clásico, con "Killing Time" se acercan a un sonido más duro dentro de la psicodelia, haciéndonos recordar discos de finales de los sesenta como Emerge  de The Litter u One Step Beyond de la Chocolate Watchband. A diferencia de la edición en vinilo, el CD contiene tres temas extras que dan pie al sonido que empezaría a realizar Terlesky en un futuro inmediato, donde predomina la psicodelia más experimental y el uso de sintetizadores. Estos temas extras eran "Love Tunnel", "Goin' Down" y "Dizzy".

 


 

Brother JT

 

Aunque en 1991 editó una primera referencia bajo el nombre Brother JT, no fue hasta bien entrado los años noventa cuando empezó la transición de dejar de lado los Original Sins, para embarcarse bajo este seudónimo creativo. La discografía de Terlesky en solitario es altamente extensa y compleja, por lo que vamos a resaltar solo algunas referencias, y dejando de lado otras que personalmente considero menos importantes. También hubo grabaciones de Original Sins que son dignas de destacar en esta época, algo que por supuesto haremos.


Harto de los intentos por llegar a algo en la industria discográfica, decidió romper con todo eso admitiendo su papel de paria de la música, y centrarse en una música más experimental. Para ello fundó su propia discográfica que se llamaría Bedlam. Aunque esto fue temporal, pero dió para varias referencias discográficas. Vibrolux y Holy Ghost Story fueron editados en 1994, discos altamente experimentales que suponemos serían un desahogo creativo para una mente en constante desarrollo, como es la de Terlesky. Compaginándolo con su labor en Original Sins, ese mismo año también hubo nueva referencia de los pecados, Acid Bubble Punk. Este disco fue editado en 1994, con una portada altamente simplista realizada por el propio Terlesky. Musicalmente está más centrado en el sunshine pop, pero también tiene una gran presencia del punk de finales de los setenta. Bajo mí opinión, tiene un acercamiento al sonido The Damned o The Misfits en sus inicios, incluyendo atisbos de música surf, psicodelia freak y hard rock. Lo que os va a quedar claro desde una primera escucha es que es un disco impresionante. La mezcla de sonido maquetero con la profesionalidad de los músicos que tocan, crea una atmósfera muy especial. Por aquella época, Original Sins estaban de capa caída y un disco como Acid Bubble Punk pasó muy desapercibido para los medios. Aunque los que llegaron a reseñarlo dijeron que era un punto de ruptura con el sonido original de Original Sins, puede ser... Pero no deja de ser una chorrada como una casa, pues el sonido de Original Sins siempre fue puramente Original Sins. Nunca perdieron la senda, porque siempre fueron a expensas de todo. A día de hoy, Acid Bubble Punk es una referencia muy difícil de encontrar, empezándose a cotizar sus copias a un más que digno precio.


Bajo el alter ego Brother JT, empezó a extender una larga linea de referencias discográficas, a cada cual más psicotrónica, alternando de vez en cuando un sonido más intimista y acústico. En 1995 editó un EP bajo Brother JT And Vibrolux, que se llamó Music For The Other Head, en la discográfica Siltbreeze. Aquí incluía grabaciones de jam session, algunas más interesantes que otras. Ese mismo año también editó un disco en solitario que se llamó Rainy Day Fun, donde John Terlesky se dedicaba a la multi-instrumentación: guitarras, bajo, percusiones y batería electrónica. Disco extenso con algunas estupendas grabaciones de rock ácido que harán saltar chispas a más de uno y otras de contenido folk también muy interesantes. Pero en ese sonido altamente eléctrico es donde se encuentra la miga de este disco: Rocky Erikson, Tim Buckley, Captain Beefheart y Big Boy Pete cogidos de la mano. Este disco lo editó la discográfica Drunken Fish y constituye otra pieza más de difícil adquisición. En 1996 volvió a reunir a Vibrolux para seguir el recorrido tóxico de la música freak, con otro interesante disco experimental y alucinógeno llamado Doomsday Rock, desde luego aquí iba rizando el rizo. Es un disco difícil de complicada asimilación, pero siempre encontraras música interesante si lo que te gusta es el sonido psicodélico puro. Y de nuevo ese mismo año también sacó una referencia bajo Brother JT a secas, Come On Down era un disco acústico grabado en un cuatro pistas que seguía la senda de la libertad creativa por encima de todo.

 


 

A todo lo dicho anteriormente, todavía tenía para mantener la llama de Original Sins con varias referencias editadas entre 1995, 1996 y 1997. Turn You On fue editado en vinilo por su propia discográfica Bedlam, lo que lo convierte en otra referencia desconocida de la banda, y de muy difícil adquisición incluso de forma digital. Un año después, Original Sins volvieron a los orígenes, editando con su primera discográfica Bar None Records. Este disco se llamó Bethlehem, y supuso un drástico giro en el sonido del grupo con miras hacia el pop de The Byrds, Love o los momentos más dulces de The Velvet Underground (otra de sus influencias más recurrentes). Es una referencia de difícil escucha, pero muy disfrutable cuando le pillas el ritmo... Sinceramente, es una pieza maravillosa en cuanto a inspiración musical, y una desgracia que sea una de sus referencias más desconocidas. En 1997 vinieron dos referencias más, Suburban Primitive y Skeletons In The Garage, dos ediciones limitadas de muy difícil adquisición. El primero editado en la discográfica Blood Red, la segunda referencia en forma de recopilatorio de rarezas y caras B, editada bajo Spare Me Records. Después de esto, vino el final para Original Sins de forma definitiva, aunque ha habido reunión bajo el apelativo The Sins en varias ocasiones. Pero han sido de forma esporádica y solo una vez tuvo testigo sonoro, titulado este Smash Crack-Up Pop.


La carrera de Terlesky ha continuado hasta la actualidad. Son una veintena de discos los que ha sacado, algunos verdaderamente infumables, otros muy marcianos y alguno que otro completamente maravilloso. Si os decidís por investigar la música de Brother JT os recomendaría algunos discos iniciales bastante recomendables. Bajo Brother JT3 editó una de sus mejores referencias, en formato trío y con sonido eléctrico, donde Terlesky explora la psicodelia más guitarrera dejándonos un viaje extraordinario. Llamándose este disco Way To Go, y editado por la discográfica Drag City Records. Si preferís algo más suave, el disco titulado Off Blue. Editado en la discográfica Birdman Records, es uno de sus mejores momentos acústicos, solo Terlesky con una guitarra, una delicia de disco. Su referencia más psicotrónica la encontramos en Third Ear Candy, teclados espaciales y voces moduladas, un viaje de ácido total. En 2013, Thrill Jockey fichó a Brother JT para editar su nueva referencia The Svelteness of Boogietude, donde como músicos acompañantes, Terlesky tuvo a miembros de la banda Arbouretum. Fueron también varios los shows que dieron juntos en una gira de pocas fechas. 2015 es el año de su ultima referencia discográfica llamada On High, donde de nuevo vuelve a coger la guitarra eléctrica, algo que siempre es motivo de alegría. Está claro que llevar la discográfica al dedillo de un músico tan constante, es una tarea titánica hasta para un seguidor que se considera fan, pero os aseguro que merece la pena intentarlo.

 


 

Discografía Recomendada:

 

  • The Original Sins 

Big Soul  (Bar None 1987)

Hardest Way (Psonik 1989)

Self Destruct (Psonik 1990)

Move (Psonik 1992)

Out There (Psonik 1992)

Acidbubblepunk (Psonik 1994)

Bethlehem (Bar None 1996)

  • Brother JT

Rainy Day Fun (Drunken Fish 1996)

Off Blue (Birdman 2004)

The Svelteness of Boogietude (Thrill Jockey 2013)

  • Brother JT3

Way To Go (Drag 1999)

Spirituals (Drag 2002)

Hang In There Baby (Drag 2003)

 

Más información sobre John Terlesky en su página oficial

 

                                                                                                                                             Artículo de Germán Ramírez