La fundación de esta mítica discográfica se realizó a mediados de los años sesenta, más concretamente en 1964, por Bob Shad. Shad era un empresario discográfico y productor que desde los años cuarenta estuvo implicado en muchas grabaciones de jazz/blues, y en los inicios de varias discográficas: Savoy Récords, National Récords, A&R, Time Récords... Produciendo a gente como Charlie Parker, Lightnin' Hopkins, Max Roach, Sonny Terry entre muchos otros. Mainstream Récords fue una discográfica independiente, donde Bob Shad intento rescatar algunas de las viejas grabaciones donde participó en décadas anteriores, y donde también intento dar voz a las bandas nuevas que surgían dentro del panorama musical de aquellos años sesenta. Los inicios de Janis Joplin y su banda Big Brother And The Holding Company están en Mainstream Récords con la edición de su primer disco, siendo este uno de los grandes éxitos de esta discográfica. Algo que fue el principio del fin, ya que el ansia por igualar ese éxito, le llevo a denostar a otras bandas ante el fracaso discográfico, editando referencias a destajo sin ninguna promoción ni respeto por la música de los artistas. Amboy Dukes, la banda del lunático Ted Nugent y Steve Farmer, también tuvo parte de su carrera dentro de esta empresa discográfica con la edición de su tres primeros discos, hoy en día convertidos en referencias básicas dentro del género psicodélico. Pero hubo muchos otros discos más desconocidos que fueron editados por Mainstream Récords y están hoy en día renegados a carne para coleccionistas de rarezas. En estos discos nos vamos a centrar en este artículo, intentando explayarnos y reseñando varias de las ediciones que conforman esta área más oscura de Mainstream Récords. Hay que tener en cuenta que el perímetro de captación de bandas por parte de Bob Shad alcanzo prácticamente toda la geografía estadounidense, por lo que la mezcla de géneros musicales fue muy heterogénea. Personalmente para mí este artículo es un pequeño reto ante el grado de oscuridad musical de algunas bandas, y el hecho en si de que sea una de mis discográficas fetiche, de hecho, es un proyecto que ha rondado por mi cabeza durante años. Vamos allá...

Bob Shad a principios de los años 70.


 

The Growing Concern (1969)

 

The Growing Concern fue una banda procedente de Cleveland, Ohio. Y desde su formación sé consolidó como septeto, compuesto por Pete Guerino y Ralph Toms a las guitarras, Ralph Williams a la batería, Bonny McDonald y Mary Gartski a dúo con las voces, John Pedley al bajo y Dan Passaglia al órgano/voces. Como banda tuvieron una muy corta vida, ya que solo editaron una única referencia para Mainstream Récords. Por parte de Bob Shad fue un intento de igualar el éxito del primer disco de Big Brother And The Holding Company. Este produjo el disco, y coordinó personalmente la grabación. Pero no tuvo suerte, las ventas no fueron buenas y la banda desapareció bajo la rueda del tiempo. Ya que la impaciencia de Shad, y la gula por el éxito le hacía cambiar de una formación a otra como si fueran muñecos. Poco se sabe del paradero de los miembros del grupo, ya que la biografía es bastante escasa en la actualidad. Aunque parece ser que hubo casamiento entre Ralph Toms y Mary Gartski, y a nivel local no dejaron de tocar en bandas tanto en los años setenta, como principios de los ochenta.


El único disco que editaron esta banda es un fantástico ejercicio de sunshine pop, toques de garage y sonido west coast. Casi la mitad de los temas eran versiones de grupos de éxito de aquella época: The Hollies (comienzo del disco con la dulzona "Hard Hard Year"), The Yardbirds ( "Mister You’re a Better Man than I” ), Fred Neill (espectacular y eléctrica versión de "Other Side Of Life", el trabajo de Ralph Toms a la guitarra es ¡¡alucinante!! ), Buffalo Springfield (último tema del disco, "Sit Down I Think I Love You" )... Pero llevadas al terreno sonoro que ellos estaban realizando. El resto de las composiciones eran propias y bajo la batuta de Dan Passaglia, claro líder del grupo. El trabajo de las voces por parte de Dan, Bonny y Mary Gartski es uno de los puntos más destacables del disco. Algo muy recurrente en aquella época, utilizar el contraste de voces chico/chica, dándole una fórmula casi exótica a la sonoridad de la música. Están muy bien representados tanto el estilo de la Big Brother, The Mamas And The Papas ("All I Really Want", "I Known A Girl" ), Jefferson Airplane en su primera época (What Kind Of Life" ) o incluso el sonido que se estaba gestando en Boston, con bandas como Ill Wind. También mezclaban elementos de gospel o de coro clerical con rock garagero, dándole un ambiente etéreo muy interesante. Algo que también harían grupos como HP Lovecraft o Music Emporium al utilizar una doble voz femenina ("Edge Of Time" ). Y no es de extrañar que los orígenes musicales de algunos de sus miembros, estuvieran en alguna parroquia local de su Ohio natal. En definitiva, es un estupendo disco, que injustamente ha quedado relegado al olvido como tantos otros, convirtiéndose en todo un enigma lo que les podría haber deparado el futuro a este septeto. Por lo menos ha sido recuperado décadas posteriores tanto por reediciones oficiales en vinilo para coleccionistas, como no oficiales por discográficas piratas como Radioactive Récords.

 


 

Josefus (1970)

 

La historia de Josefus está plagada tanto de mala fortuna como de malas decisiones. Provenientes de Texas, mas concretamente de Houston, los orígenes se centran en varias bandas de mediados de los sesenta. Destacando Rip West entre todas ellas, por ser la única que fue al estudio a grabar algunos temas. En esta banda encontramos a unos jóvenes Ray Turner y Dave Mitchell, en plena asimilación de la corriente musical que estaba explotando en su propia ciudad natal. Y no es moco de pavo lo que estaba ocurriendo en Houston: los inicios de Johnny Winter, Bubble Puppy, 13th Floor Elevators o American Blues. No puede ser un mejor caldo de cultivo para iniciar una aventura musical. Rip West no duró mucho, así que cambiaron de proyecto musical, iniciando una nueva banda con varios amigos del barrio. El grupo se llamó United Gas, y constaba de Ray Turner al bajo, Dave Mitchell a la guitarra, Doug Tull a la batería, Ray Hillburn a la guitarra y Pete Bailey a las voces. En pleno estado creativo, decidieron grabar algunas demos, como muestra para las discográficas. Ante la falta de interés de estas, Mitchell abandonó el grupo siendo sustituido por un tal Phillip White. Entonces decidieron cambiar el nombre por el de Josefus. En aquella época, la discográfica que estaba partiendo la pana en Houston era International Artists, teniendo a 13th Floor Elevators, Bubble Puppy o Lost And Found entre sus filas. Josefus, intentando llegar a esa cima musical, fueron a tocar al club Love Street, que estaba directamente ligado a International Artists. La jugada no les salió bien, el estilo musical de Josefus no calzaba con lo que lanzaba la discográfica, por lo que fueron tratados con un cierto desdén y desprecio.


Después de la mala experiencia de Love Street, un productor llamado Jim Musil se interesó por ellos asegurándoles un contrato discográfico y un disco si cambiaban de nombre. Ellos aceptaron sin dudarlo pero a regañadientes, llamándose el grupo por una temporada con el insípido nombre de Come. Fueron al estudio a grabar, y tuvieron una de las épocas más fructíferas, acompañando a grupos como It's A Beautiful Day, Quicksilver Messenger Service o Grateful Dead como teloneros. Pero todo eso lo hicieron con el nombre equivocado, finalmente, el disco no fue editado debido a las desavenencias con Jim Musil por el nombre. Así que decidieron grabar y autoeditarse su propio álbum, pero esta vez con el nombre adecuado: Josefus. El resultado fue titulado Dead Man, uno de los discos más míticos dentro de la corriente hard psych de principios de los años setenta, grabado en un solo día y destacando la canción que da titulo al disco, siendo esta una epopeya de casi veinte minutos de hard rock, distorsión y psicodelia como pocas se han oído. El representante de Mainstream, Bob Should, se interesó por ellos. Por lo que acabaron fichados por Mainstream Récords para grabar un siguiente álbum. Editado a finales de 1970 y con una fantástica portada "daliniana" realizada por James Valkus, con este disco alcanzaron una madurez musical muy interesante. Ya que estaban más cercanos musicalmente al sonido west coast, al rock macarra que estaban desarrollando Steppenwolf en sus inicios o incluso el sunshine pop de los años sesenta. El disco homónimo Josefus es una fantástica obra musical donde exploraban nuevos sonidos (también tradicionales como el blues) e intentaban acercarse a un público más extenso. Temas como "Bald Peach", "America", "Feelin Good"(rescatado de las composiciones que hicieron bajo el nombre Come) o "B.S. Creek" son prácticamente himnos musicales de aquella época, convirtiendo este disco en un clásico que cualquier aficionado no debería perderse.


Tras esta grabación, decidieron romper el grupo para siempre, aunque a partir de los años noventa han tenido varias reuniones. Editando algún concierto, reeditando de forma oficial los dos discos y sacando a la luz grabaciones inéditas, como las que grabaron bajo la producción de Musil, titulándose esta Get Off My Case.

 


 

Nucleus (1969)

 

Si por rarezas se entiende, aquí tenemos uno de los máximos exponentes en cuanto a Mainstream Récords se refiere. Procedentes de Toronto, la banda Nucleus (no confundir con la banda de jazz rock de Ian Carr) nació de las cenizas de varias formaciones de garage canadiense: The Lords Of London, The Mysterions y D.K. And The Lords. Todas estas bandas se fusionaron en 1966 en la definitiva formación de The Lords Of London, llegando a grabar varios singles y un misterioso EP que solo se editó en Australia. En 1968, esta mítica banda de garage canadiense decidió romper tras el permanente fracaso discográfico, quedando solo cuatro de los componentes para iniciar un nuevo proyecto: Greg Fitzpatrick a las voces, Hughie Leggat a la guitarra rítmica, Danny Taylor a la batería y John Richardson a la guitarra solista. Como reemplazo del único miembro que decidió seguir su camino (Sebastian Agnello), ficharon a Bob Horne, que se encargaría del órgano. La música garage estaba ya moribunda por aquella época, nuevos sonidos estaban surgiendo en todo el mundo, así que ellos reaccionaron ante todo eso con esta nueva banda llamada Nucleus. Fichada por Mainstream en 1969, fueron a New York para grabar un disco que salió en ese mismo año. Ante la falta de comprensión por parte de los críticos de lo que estaban escuchando, y la excasa promoción por parte de la discográfica. Las ventas fueron un fracaso, y el grupo rompió diseminándose sus miembros a la búsqueda de nuevos proyectos. Y fueron varios los que se iniciaron, Fitzpatrick montó una nueva banda llamada Fitz e intento también la aventura en solitario. Richardson se unió a Neil Merrywhater y Lynn Carey en el disco The Ivar Avenue Reunion. El resto de los componentes estuvieron en los inicios de otra fantástica banda canadiense, llamada A Foot In The Coldwater. Con esta formación grabaron varios discos, llegando a tener un gran éxito en los años setenta. Hay que apuntar, que antes de la disolución de Nucleus, llegaron a editar un single con los temas "Wonder Girl" y "Help Me Find Some Peace" en la desconocida discográfica Freedom Récords.


El sonido del único disco de Nucleus, se le podría catalogar de primerizo rock progresivo. No era de extrañar que los críticos se pusieran las manos a la cabeza, cuando escucharon semejante artefacto sonoro. En un claro intento de asimilar lo que ya estaban haciendo Deep Purple en Inglaterra o Vanilla Fudge en Estados Unidos. Ellos optaron por ese contexto novedoso para realizar un estupendo disco de sonido complicado y ambicioso, donde mezclaron hard rock con jazz, funk y psicodelia. Está claro que abusaron bastante de la experimentación, utilizando collages sonoros ininteligibles y cambios de ritmos bastantes confusos, pero es un disco bastante meritorio para su época. Las composiciones estaban compuestas en su totalidad por el vocalista Greg Fitzpatrick, pero el punto fuerte de este artefacto esta en los momentos de lucimiento por parte de John Richardson a la guitarra, una auténtica maravilla. Teniendo solo seis temas, algunos de gran minutaje, y llegando a ser incluso dificultoso saber en que tema estamos ante tanto cambio de ritmo. Está claro, que estos tíos tenían la vista puesta en el futuro, adelantándose a la experimentación progresiva que abordaron muchos grupos en los años setenta. En la actualidad ha tenido varias reediciones por parte de discográficas no oficiales como son Axis, Mandala o Synton.

 


 

Stone Circus (1969)

 

Stone Circus eran una banda proveniente de Montreal, Canadá. Por aquel entonces se llamaban Funky Farm, y buscando un futuro musical decidieron probar fortuna en la ciudad de New York. Allí fueron captados por Mainstream, así que poco tardaron en ir al estudio a grabar este fantástico disco. La banda estaba liderada por Jonathan Caine, un instruido músico graduado en el Conservatorio de Quebec. El resto de los miembros eran Sonny Haines a la guitarra, Dave Keeler al bajo, Mike Burns a la batería, Ronny Paige a las voces y Caine encargándose de todos los teclados. Cuando entraron en el estudio decidieron cambiar de nombre para grabar este disco, y no sabemos si por imposición de la discográfica o no, pero el disco fue un fracaso absoluto, así que se convirtió en otra de las rarezas oscuras de Mainstream. Y es una pena, porque es una absoluta maravilla para cualquier aficionado a la psicodelia de los años sesenta. La banda rompió poco después tras la disputa entre sus miembros, de si decidían cambiar el nombre de nuevo o quedarse como estaban. Caine volvió a Canadá en 1971 para colaborar en la grabación del disco en solitario de un tal Yank Barry. Oscuro vocalista de una más oscura banda llamada Footprints, y posteriormente en la banda de garage The Kingsmen hasta 1970. Actualmente Barry es un adinerado empresario. El disco se tituló The Diary Of Mr Gray, y fue un doble vinilo donde Caine manejó los hilos de la grabación, incluyendo temas provenientes de su anterior banda Stone Circus como refrito. Desconozco totalmente como puede sonar ese disco, única referencia del sello canadiense McConnell Récords. Del resto de los miembros de Stone Circus, poco se sabe en la actualidad.


Siendo canadienses como eran, absorbieron todo el sonido psicodélico que se estaba haciendo en Estados Unidos en los años sesenta. Para después, hacer una obra musical con temática circense donde la mezcla de fuzz, pop rock, barroco y un magnificó organillo de feria convergen juntos en uno de esos discos influenciados por el sonido The Doors en su primera época. Teniendo también muchos puntos en común, con bandas como HP Lovecraft, West Coast Pop Art Experimental Band o Gandalf. Llegó a convertirse en un disco mítico a nivel de coleccionista, pagándose en la actualidad por un original de la época, entre 300 y 600 euros. El sonido de Stone Circus es un estupendo cliché psicodélico de la época. Teniendo un carácter general bastante dramático, en temas como "What Went Wrong", "Mr. Grey", "Carnival Of Love", "Sara Wells" o "Inside-Out Man" exploran magníficamente el pop rock junto con retazos y explosiones de fuzz, convirtiendo este disco en una maravilla recomendable para cualquier amante de estos sonidos. Adelantándose incluso en el tiempo a las bandas power pop de los años setenta, con algún pildorazo anfetamínico: "Camino Real". Sin faltar también el típico tema de extenso minutaje, donde desatan toda la experimentación psicodélica al final del disco: "People I Once Knew". Disco muy recomendable.

 


 

Lincoln Street Exit - Drive It! (1970)

 

La comunidad india en Estados Unidos ha tenido algunas inmersiones en la música rock a lo largo de estas décadas. Son escasos ejemplos vistos desde una vista más amplia, siendo el grupo Redbone o la banda de rock sureño Blackfoot algunos de sus más notables y conocidos referentes dentro de la música comercial. La discográfica Mainstream, siempre en la búsqueda de talentos desconocidos, fichó a una banda llamada Lincoln Street Exit a finales de los años sesenta. Donde sus componentes eran en su mayoría, de la comunidad india de los sioux, originarios más exactamente de Albuquerque, New México. Solo editaron un disco en 1970 bajo Mainstream, pero no fue su única referencia musical. La banda se formó a mediados de los años sesenta dentro de la corriente garage, editando un par de singles míticos hasta llegar al largo que grabaron en 1970. Estos singles se incluyeron en reediciones posteriores del disco y en algún que otro recopilatorio de oscuras bandas garage. Siendo también editado algún tema inédito, en un misterioso single bajo la discográfica Psych Out, a principios de los años ochenta.


Pero en el único disco que sacaron bajo Lincoln Street Exit, encontramos su grabación más destacable. Un derroche de rock, distorsión e imaginación que hacen de este disco un clásico para los degustadores del sonido psicodélico extremo. La formación que grabó el dichoso artefacto, consistía en Michael Martinez a las voces y guitarra solista, Mac Suazo al bajo, R.C. Gariss a la segunda guitarra solista y Lee Herres a la batería. En los créditos del disco, hay una dedicatoria para un tal Paul Chapman, fallecido miembro del grupo que fue relevado por Michael Martinez. Lo dicho, Drive It! es todo un clásico para hábidos coleccionistas, con un derroche de arrojo sonoro como pocos se han escuchado. Temas como "Man Machine", "Time Has Come Gonna Die", "Got You Babe" o "Straight Shootin Man" son una locura ácida, donde se mezclaba la hard psicodelia con la música tradicional de los indios nativos. Incluyendo en sus letras, duras críticas hacia Vietnam que lo convertían en un cóctel explosivo para cualquier adolescente al que le cayera este disco en sus manos, por aquellos principios de los años setenta. Hay que tener en cuenta que Drive It! no solo tiene connotaciones musicales, muchos de ellos son también sociales. La comunidad nativa india ha sido maltratada, aniquilada y apartada en guetos por parte de los blancos, desde la época de la colonización. Un disco como este solo se lo puede ver como una canalización de toda esa rabia e indignación acumulada por generaciones, proyectada por estos cuatro músicos jóvenes. También abordaban el blues en temas, como la descomunal "Dirty Mother Blues" o la tejana "Teacher Teacher". El soul también estaba presente con "Soulful Drifter", tema que sacaron como single. El final del disco no puede ser mejor con la psicodélica y anfetamínica "Phantom Child". Por supuesto, el disco estaba producido por el propio Bob Shad, y las composiciones estaban entre Martinez y Suazo. Es difícil saber como estuvo de ventas, pero es uno de los míticos de la época siendo un clásico del coleccionista especializado en psicodelia. Después de este disco, fueron fichados por la discográfica Rare Earth, y decidieron cambiar el nombre del grupo por Xit. Llegaron a grabar varios discos durante toda la década de los años setenta. Musicalmente no llegaron al poderío que tenía un disco como Drive It!, pero en un principio el sonido seguía siendo interesante aunque bastante más asimilable, lo que les deparó un cierto éxito en las listas.


Como curiosidad, una edición alemana se llegó a editar en 1970 bajo la discográfica London Récords. Lo que derivaría a la discográfica, también alemana, TRC Récords a reeditar de forma no oficial este disco a principio de los años noventa.

 


 

December's Children (1970)

 

December's Children es una de las referencias del sello más desconocidas, siendo procedentes de Cleveland al igual que The Growing Concern. Sus inicios datan de mediados de los sesenta como una banda local de instituto. En un principio las voces femeninas dominaban el aspecto musical, siendo Janet Belpulsi y Alice Popovich quienes se encargaban de esta labor. El resto del grupo estaba integrado por Bill Petti al bajo, Craig Balzer a la guitarra y Ron Papaleo a la batería. Ellos se presentaban a concursos que se hacían en el ámbito de instituto, algo muy habitual en los años sesenta y que eran comúnmente llamados Battle Of The Bands. De este tipo de eventos salía toda la carnaza de bandas de garage, de los que después muy pocos llegaban a triunfar, como mucho editaban un single. Por aquella época era el divertimento para los adolescentes, montar tu propio grupo y hacer el cafre con los instrumentos, cuanto más mejor. En ese aspecto December's Children eran algo más suaves musicalmente, ya que estaban cercanos a bandas de rhythm and blues. Aunque en la Battle Of The Bands de 1966 quedaron en el tercer puesto, ocupando el primer puesto la banda Tiffany Shade (otra desconocida referencia de Mainstream Récords). En 1967 iniciaron una gira por varias localidades, algo que les llevó varios meses en la carretera. Y es muy interesante como a mediados de los sesenta los grupos se lanzaban a la carretera sin más. Ya que si no te movías no conseguías nada, el Internet de aquella época eran tus propias piernas y el boca a boca. En 1969, Janet Belpusi decide abandonar el grupo dejando para siempre el mundo de la música, el reemplazo fue el hermano de Craig, Bruce Balzer. A partir de aquí, se genera la evolución musical al cambiar dos voces femeninas por un dúo mixto. Ese mismo año, fueron captados por la discográfica Mainstream para grabar su primer disco. Este se gestó en los estudios Criteria Studios de Miami, y se editó a principios de 1970. En general, es un álbum que tuvo un pobre impacto en cuanto a críticas y ventas, así que la discográfica decidió finiquitar el contrato en 1971, y a otra cosa mariposa. Ese mismo año, la banda rompió tras el fracaso discográfico. Otras bandas vinieron después, como Ambleside, Circus o la banda 747 que obtuvo cierto reconocimiento con su primer y único disco.


Mainstream Récords publicitó a December's Children como una banda de sonido west coast, y es verdad que tiene ciertos elementos, pero no deja de ser algo común que tenían la mayor parte de las bandas americanas. La mezcla musical heterogénea salpicaba a todos, ante el intento de experimentar y generar nueva música excitante. La música de December's Children tenía componentes de rock and roll muy clásico, música negra y un cierto carácter sugerente, además de etérea, ante la mezcla de voces masculina y femenina. Algo que se estilaba mucho en los años sesenta, y que Mainstream aprovechó casi como una marca de la casa. El disco gira entre algunos momentos acústicos ("Afternoon", "Trilogy", "Jan's Song") y otros más eléctricos ("Sweet Talkin Woman", "Hide The Water", "Slow It Down", "Last Monday", "Livin Way Of Too Fast"), alternando un rock pantanoso en la onda de grupos como Fat Water o Swampgas, y baladas pop con toques de psicodelia cercano a Jefferson Airplane ("Too Early To Be Late"). Este disco es otra pequeña joya musical, si te va el rollo más clásico y sin tantos componentes psicodélicos.

 


Otros discos de interés editados por Mainstream Récords:

 

The Superfine Dandelion  (1967)
Bohemian Vendetta (1968)
The Tangerine Zoo  (1968)
The Tangerine Zoo - Outside Looking In (1968)
The Art of Lovin' (1968)
 Ellie Pop  (1968)
The Orient Express (1969)

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Artículo realizado por Germán Ramírez