Zappa (1966 -1975)


 

Frank Zappa no ha tenido ni maestros ni discípulos, algo que en el mundo del rock parece poco menos que imposible. Es evidente que le ha influido un sinfín de sonidos, desde el doo-wop a Stravinski o Varese, pasando por el blues y el jazz, pero su música es tan original que su estilo no tiene parangón con ningún otro músico popular del s. XX.

 

Zappa fue un trabajador incansable (grabó cerca de 100 discos), caracterizado por el interés absoluto del control de su propia obra y por el uso de las nuevas tecnologías, pero también por su carácter totalitario a la hora de ejercer el mando sobre los músicos a sus servicios… sin embargo, todos los músicos que se pusieron bajo sus órdenes siempre afirman lo mucho que aprendieron con él. Verdadera cantera de músicos, por las bandas de Zappa han pasado, entre otros, Roy Estrada (traspasado luego al grupo del Captain Beefheart), Henry Vestine (su amor por el blues le llevó a Canned Heat), James Guercio (productor de Chicago y Blood, Sweat & Tears), Jim Fielder (bajista de esta última banda de jazz-rock), Ian Underwood y su mujer Ruth, Ray Collins, Don Preston, Bunk Gardner, Jean Luc Ponty, Don ‘Sugarcane’ Harris (que compaginaba su trabajo con Zappa con John Mayall), Terry Bozzio, Patrick O’Hearn, Lowell George (luego fundador de Little Feat), Adrian Belew (arrebatado por Bowie, y luego en Talking Heads y King Crimson), Vinnie Colaiuta (brillante batería de sesión) o Stavie Vai…

 

Ante todo puede decirse que fue un hombre musicalmente coherente desde sus inicios. A pesar de los infinitos cambios de formación, las Madres han mantenido una carrera impecable a lo largo de los años, gracias al talento creador de Zappa.

 

Cuando todo el mundo se abría al rock and roll y al rhythm and blues en los años cincuenta, Zappa ya estudiaba las obras de Stravinski y Varese, dos músicos esenciales de la escena música europea del pasado siglo. Esto hizo de su obra de una originalidad incuestionable, algo que favoreció a que, por lo menos, una docena de sus discos sean indispensables para entender el rock.

Nacido en Baltimore en 1940, Zappa inició su andadura musical como batería y, luego, al lado de su amigo Don Van Vliet (más tarde, Captain Beefheart), con quien hizo su primer grupo The Blackouts. Antes de formar The Mothers Of Invention compuso algunos temas para filmes del oeste de serie B.

 

Con un sentido de humor como pocos y polémico como ninguno, Zappa no dejó títere con cabeza a lo largo de toda su carrera. Ya desde sus inicios en la California hippie fueron muy polémicos, empezando por el nombre de su banda, The Mothers, que era una abreviación de Motherfucker (“hijo de puta”) en el argot jazzístico, y que se vio obligado a cambiar por deseo de su discográfica (el mítico sello Verve, dedicado principalmente al jazz, y sello musical de Metro Goldwyn Mayer), y terminando por esa triada de discos (los tres primeros junto a The Mothers Of Invention) que son un claro ataque a la cultura americana, y que finalizó con ‘We’re Only In It For The Money’, con una de las más duras críticas que la propia cultura americana ha recibido desde el nacimiento del rock, y cuya portada original se burlaba de la conversión ácida y psicodélica de The Beatles. Tom Wilson fue el hombre que les brindó la oportunidad de grabar un disco, por la misma época que brindó la misma oportunidad a otra banda polémica, The Velvet Underground, en la otra punta del país. Sin embargo, Zappa era coherente hasta polemizando: criticaba absolutamente todo. Así la banda se convirtió pronto en una de las máximas figuras de la contracultura (aunque alguna vez dijo: ‘De qué contracultura me habla, si en este país no hay cultura’), poniendo en jaque continuamente no sólo los cimientos del rock, sino también la conservadora y reaccionaria sociedad americana. Sus problemas con la justicia empezarían antes de fundar The Mothers, cuando es detenido acusado de rodar una película ‘pornográfica’ cuyo protagonista era un oficial de policía. Hacia 1982 volvió a retomar el tema de la crítica social para sus letras, aunque se puede decir que en realidad, nunca lo dejó (‘Joe’s Garage’ o ‘Sheik Yerbouti’). En alguna entrevista, a la pregunta de si creía haber influenciado a algún grupo, su respuesta fue: “Sí, desde luego, Beatles, Rollings, Alice Cooper, Jefferson Airplane, etc..., todos los conjuntos están influenciados por mi música”. Quizás su intento fue el de despertar a las conciencias dormidas.

Sin duda, aunque la banda crece en el flower power y el rock ácido californiano, poco o nada tienen que ver con el resto de bandas de la zona (desde Jefferson Airplane a The Byrds, pasando por Love, Grateful Dead o Quicksilver Messenger Service), su actitud era más cercana a las bandas de la Costa Este… Zappa y sus Madres del Ingenio no hablaban del amor libre, ni flores, ni LSD, aunque tampoco hablaban de heroína ni de sadomasoquismo, como la banda de Reed, ellos hablaban de la cultura americana (‘Pastic People’ o ‘Brown Shoes Don’t Make It’, sobre la vida de un funcionario americano, con una menor de por medio), de su represión (‘Mom & Dad’ es una auténtica declaración de principios anti-represiva), de las injusticias del sistema (‘Trouble Every Day’ es una de las canciones más agrias jamás grabadas). Zappa, como dice Ordovás, “representa la antítesis del sueño californiano, la mala conciencia, el revulsivo más incordiante…”. Pero a la vez, no sólo se desmarcaban en la temática, sino también en lo estrictamente musical, pues si bien es cierto que sus primeros discos se pueden enmarcar dentro del rock ácido californiano, no es menos cierto que algunos temas les alejaban completamente (la hipnótica ‘Help I’m A Rock’, ‘Duke Of Prunes’ o la suite ‘Call Any Vegetable’). La lucha contra la hipocresía represiva americana es uno de sus temas fundamentales, para lo cual, el sexo es un tema clave, influido por sus esporádicas colaboraciones con el showman Lenny Bruce… la masturbación, la zoofilia y el orgasmo estarán presentes a lo largo de su obra de forma más o menos constante. La forma de expresarlos, a pesar de la fuerza y agresividad de sus letras, es a través del sarcasmo, la ironía y el humor (John Cale llegó a afirmar que el humor es para Zappa una máscara para ocultar el enorme compositor, que sueña con ser clásico, que Zappa lleva dentro). De hecho, algunos críticos han hablado incluso del deseo de Zappa de modernizar un género como la ópera, y es que parece lógico pensarlo, pues quien haya visto ‘200 Motels’ o haya leído el libreto de ‘Joe’s Garage’, habrá visto en estas obras algo de las óperas medievales y modernas, donde hay actores disfrazados de mujeres, o que incluso realizan varios papeles en la obra. Ahora bien, la forma de llevarlo a cabo es el sarcasmo y la ironía, a través de historias verdaderamente locas. En otro sentido, también ironizaba con las historias de amor, esas que ocupaban el centro de las radios americanas en los años cincuenta, especialmente las sacadas de temas doo-wop, o esos temas ‘estúpidos’ como pocos de sus primeros discos (me viene a la cabeza ‘Go Cry On Somebody Else's Shoulder’, que parece sacada de una fiesta de fin de curso de un instituto americano de los 50, pero también ‘Shalenna’, algo más tarde). Y el humor hace, igualmente, que algunas letras sean geniales, como ‘Montana’, posiblemente la canción más absurda jamás grabada por un músico popular.

 

Su actitud política por su parte es, cuando menos, controvertida, pues si bien es cierto que en los primeros años de funcionamiento de las Madres, Zappa estuvo vinculado, de cierta forma, a la transgresión revolucionaria, como los Fugs, en realidad Zappa era un ‘conservador práctico’ (en sus propias palabras)… sin embargo, también se mostró cercano al anarquismo en diferentes ocasiones y en diferentes entrevistas. Lo cierto es que su férreo totalitarismo como líder de grupo choca con muchas de sus ideas. Una vez, en Berlin, a finales de los sesenta, Zappa y sus Madres dieron un concierto (reflejado, de manera más bien fría, en el tema ‘Holiday In Berlin’, aunque al final fue un instrumental) y se subieron al escenario unos jóvenes revolucionarios pidiéndole que dijese algo en nombre de la revolución… Zappa se negó, y la banda obtuvo el sobrenombre de ‘Mothers Of Reaction’. Es un ejemplo de la personalidad polémica de Zappa.

 

Aunque era partidario de la legalización de las drogas (para Zappa, ‘es la prohibición de las drogas la que ha llevado a los camellos a las puertas de los colegios’), un hecho curioso es que a los músicos bajo sus órdenes les prohibía consumir drogas, y más de un despido se llevó a cabo por esta razón. En sus canciones no suele hablar de drogas si no es para criticar a quienes las consumen (algo que se aprecia cuando hablaba de los hippies en los primeros años de vida de las Madres). Incluso el propio Zappa llegó a afirmar que todos los hippies de San Francisco se habían quedado tarados debido a que fue el gobierno americano quien experimentó con ellos el consumo de LSD.

 

Algunos le han descrito como ‘un músico de jazz en un mundo de rock’ (Oscar Scopa, ‘Cuadernos de jazz’, 1997), algo que si bien es cierto que es discutible, también tiene sentido: la manera de construir su música se me antoja muy jazzística. Esos riffs con las secciones de vientos, los solos, la improvisación, los teclados… todo parece remitir al jazz (especialmente entre 1968 y 1975), amén de algunos discos claramente vinculados al jazz, desde ‘Hot Rats’ (que también tiene mucho de música clásica) a ‘Make A Jazz Noise Here’, pasando por ‘The Grand Wazoo’ o ‘Waka-Jawaka’. O ‘Jazz From Hell’, que es un disco magnífico. Evidentemente, el jazz es una de sus influencias, pero también el blues y el rhythm and blues, especialmente Johnny ‘Guitar’ Watson y Clarence ‘Gatemouth’ Brown (temas como ‘Trouble Every Day’ o ‘Illinois Enema Bandit’ son puro blues, y ‘Andy’ o ‘The Little House I Used To Live In’ tienen mucho de blues)… también la música contemporánea fue clave en su obra, especialmente en los discos junto a las Madres entre 1968 y 1970, con homenajes claros a Stravinski, y es evidente en algunos temas la influencia que causó en su juventud la música dodecafónica. Tal y como yo lo veo, Zappa era un músico de rock al que no le gustaban nada las limitaciones que el propio rock tenía, por lo que se abría a todo los que, en lo musical, podía abrir el abanico de posibilidades, algo que también hicieron Miles Davis al finales de los sesenta con el jazz o King Crimson en esos mismos años, pero también los Grateful Dead y la Allman Brothers Band, aunque en otro sentido. El jazz, como creo que pensaba Zappa, permitía a una banda de buenos músicos poner más peso en la instrumentación y desarrollarse en la improvisación.

Pero no sólo es destacable las influencias musicales de Zappa (en las que también están presentes el doo-wop, el rock and roll y, más adelante, el punk), sino que se aprecian otras influencias decisivas, como es el psicoanálisis, especialmente en lo tocante a los procesos oníricos, la política (llegó a presentar su candidatura como presidente de EE.UU.), Lenny Bruce, e incluso, el cabaret. Los conciertos de Zappa eran espectáculos muy complejos, donde se mezclaba música muy trabajada con gags de humor y participación del público (su espectáculo ‘Pigs & Repugnants’, en los conciertos sobre la base del excelente ‘Absolutely Free’, de 1967, o su mítico directo ‘Roxy & Elsewhere’ son buenas muestras de ello), e incluso en más de una ocasión tuvo problemas serios (incluidas agresiones físicas) en algún concierto.

 

Trabajador incansable, además del enorme número de discos que editó (entre los que se cuentan un buen número de obras maestras) y de los conciertos que ofreció, Zappa tuvo que abortar una infinidad de proyectos, normalmente por problemas económicos: muchos proyectos con orquesta sinfónica fueron abortados, Zappa era un apasionado de los arreglos orquestales, pero siempre criticó la poca disposición del funcionariado para los mismos. Hacia 1972 contrató una orquesta enorme (The Grand Wazoo) de músicos de sesión, donde predominaban los instrumentos de viento, pero tal proyecto sólo duró unos meses debido a la dificultad económica de desplazar a una banda de más de 30 músicos… el resultado fue una gira maravillosa con una orquesta reducida (Le Petite Wazoo, que contaba con más o menos una decena de músicos). Su afán experimentados y vanguardista le hizo intentar fusionar el cine y la música, a través de unos proyectos cinematográficos vanguardistas, que en su mayoría fueron abortados (recuerdo ‘Burnt Weeny Sandwich’, que era un corto de unos 20 minutos, o la misma película sobre el concierto ‘Roxy & Elsewhere’), pero otros salieron a la luz (la mítica ‘200 Motels’, primer filme realizado íntegramente en video, o ‘Uncle Meat’, que vio la luz muchos años después de pensar el proyecto, y que resultó no ser ni una sombra de la idea original). También es destacable los intentos de Zappa por acercar la cultura al pueblo, pero fueron proyectos también abortados, como el que planeó con Vaclav Havel o con Juan Barranco, cuando fue alcalde de Madrid, hacia 1992 (este abortado por problemas de salud de Zappa y su posterior fallecimiento).

 

Entrar en la obra de Zappa es entrar en un universo casi inagotable de referencias. Me explico. A lo largo de su obra Zappa utilizó lo que él llamaba ‘Claves de Continuidad Conceptual’, que no era sino una serie de referencias y conceptos que se repetirían continuamente a lo largo de su obra, así, los ponchos, los vegetales, los pingüinos, los caniches, personajes como Andy DeVine, Suzi Creamcheese o Bobby Brown ‘Cabeza de Patata’ serán temas repetidos continuamente en sus canciones… lo que da una riqueza a su obra difícilmente igualable. Dos son los factores determinantes en su producción, las Claves de continuidad conceptual, y el Proyecto/Objeto, basado en la incorporación de cualquier medio que sirva para enriquecer el resultado final.

 

El directo era el medio de expresión de Zappa, de forma que grababa todos sus directos –Zappa siempre fue un maniático del sonido, y en directo grababa absolutamente todo–, pues decía que su guitarra sonaba mucho mejor en directo y, además, decía que componía mejor los solos en un escenario. El resultado fue que gran parte de sus solos en los discos en estudio en realidad eran tomas de solos en directo (me viene a la cabeza en antológico solo de ‘Inca Roads’, aparecido en el imprescindible ‘One Size Fits All’, que en realidad había sido grabado en Helsinki en 1974). El directo es clave en la obra de Zappa… le encantaba tocar en directo, por lo que él llamaba ‘composición al instante’, y le servía como fuente de ideas: muchos temas o melodías que se convirtieron en canciones nacieron de la mano de distintos solos de guitarra. Muchos de sus discos, por otro lado, son hechos a base de temas en estudio y temas en directo. Pero una de las cosas más destacables de Zappa es el enorme número de directos piratas (bootlegs) que tiene, realmente incontables… algunos han sido editados (imprescindibles para entender Zappa son los box sets ‘Beat The Boots’, volúmenes I y II, pero también el genial ‘Frank Zappa & The Hot Rats Band At The Olympic’ o ‘Pachuco Hop ’69’).

 

Su forma de tocar la guitarra era realmente original… los solos de Zappa no se parecen a los de ningún otro músico. Es cierto que normalmente se ha acompañado de otros (grandes) guitarristas, pero era por su dificultad para tocar y cantar a la vez. Fue en 1966, tras la grabación de ‘Freak Out!’, cuando comprendió que él solo se bastaba y se sobraba como guitarrista. Así, en ‘Absolutely Free’ Zappa es el único guitarrista, y hace un trabajo excepcional (el solo de ‘Call Any Vegetable’ es uno de los mejores de su carrera). Zappa creía que las posibilidades de la creación instantánea eran casi ilimitadas, por lo que sus mejores solos están en los discos en directo, o son sacados de algún directo (desde los tremendos solos de ‘Willie The Pimp’ o ‘Son Of Mr. Green Genes’ (estos dos en estudio) a los de ‘Torture Never Stops’ o ‘Illinois Enema Bandit’, pasando por ‘Inca Roads’, o ‘Black Napkins’ y ‘Zoot Allures’). Además era un gran estudioso de la guitarra, wah-wah (el álbum ‘Roxy & Elsewhere’ es una clase magistral de wah-wah), fuzz guitar (‘The Ocean Is The Ultimate Solution’), guitarra sin trastes muy usada a lo largo de su carrera… lo que le llevó a editar discos basados únicamente en solos de guitarra, como ‘Shut Up ‘N PlayYer Guitar’ en 1981, o ‘Guitar’, de 1988, ambos tremendos, pero el primero se me antoja imprescindible para cualquier guitarrista.

 

Incluso hoy resulta difícil imaginar lo que ciertos discos debieron significar en el momento de su aparición, por ejemplo, un álbum como ‘Hot Rats’ en uno año clave para el curso del rock (King Crimson grabó ‘In The Court Of The Crimson King’ y Miles Davis estaba reinventándose a través de su electrificación)… o por ejemplo, ‘Roxy & Elsewhere’, uno de los mejores directos de la historia… o más aun, ‘Burnt Weeny Sandwich’ o ‘Uncle Meat’, dos monumentos sonoros de complicada escucha. Pero tal dificultad es sólo un primer reflejo, pues si bien es cierto que Zappa no es un compositor de rock al uso, no es menos cierto que en sus composiciones busca oyentes activos, con Zappa es necesario estar con todos los sentidos puestos en la música, y de esta forma, es fácil que se convierta en un músico adictivo, que te deja con ganas de más, con un lugar destacado en tu discoteca. De la misma forma, se podría decir que ‘Freak Out!’, el debut de Zappa y las Madres, es el disco que sentaría las bases de la vanguardia en el universo del rock, y que sería continuado por ‘Absolutely Free’, posiblemente la obra maestra de los primeros Mothers Of Invention.

 

Con respecto a Zappa como líder underground se nos presentan varios interrogantes. Desde luego su actitud es claramente underground, pero Zappa nunca se desvinculó del mercado overground. Cierto que colaboró en firmas independientes, como articulista y dibujante, pero su producción musical se hizo en el marco del mercado capitalista… incluso sus producciones para otros artistas, eminentemente fundamentales, se hicieron en un marco overground. Zappa dio a conocer a artistas que contaban con poca repercusión en los medios (Blue Thumb, Captain Beefheart & His Magic Band (su producción en ‘Trout Mask Replica’ es antológica), GTO's, Wild Man Fisher, Alice Cooper, Lord Buckley, Ted Nugent, Tim Buckley, Amboy Dukes o ayudó a otras bandas, como Grand Funk Railroad).

1966-1968

 

Descubiertos por uno de los productores más importantes de la historia, Tom Wilson, que había producido a Dylan y en 1966 estaba en contactos con la Velvet Underground, como una banda más de rhythm and blues de la Costa Oeste. Evidentemente, Wilson estaba lejos de saber lo que va a contratar…La formación básica de este período incluye a Ray Collins, Roy Estrada, Jimmy Carl Black, Elliot Ingber, Harry Vestine (luego en Canned Heat), Jim Fielder, Don Preston, Motorhead Sherwood, Bunk Gardner, Ian Underwood y Billy Mundi. Es un periodo basado en las letras ácidas de crítica social, desde la represión de conservadurismo americano a mordaces críticas a los hippies y el flower power. Tal y como yo lo veo, la importancia de las letras era fundamental para Zappa en la medida en que la banda no estaba formada por músicos excesivamente brillantes, de forma que a medida que reclutaba mejores músicos, las letras comenzaron a perder su relevancia.

 

Freak Out!

 

Uno de los discos más influyentes de la historia del rock. Para Zappa fue el primer disco conceptual de la historia, y para algunos es el primer disco doble que se editó. Con respecto a lo primero es claramente discutible, con respecto a lo segundo, bueno, el álbum se editó casi al tiempo del delicioso ‘Blonde On Blonde’ de Dylan. Lo que sí que es cierto es que es un álbum espectacular, uno de los collages sonoros más atractivos grabados en los años sesenta, con dos partes diferenciables, el primer disco, un disco de pop bastante accesible, con algunas letras corrosivas y algún tema magistral (‘Hungry Freaks, Daddy’, ‘I Ain’t Got No Heart’ o ‘I’m Not Satisfied’), mientras que el segundo disco tiene un carácter más vanguardista y experimentador (‘Help I’m A Rock’, ‘It Can’t Happen Here’ o el cuarto de hora de anarquía sonora de ‘The Return Of The Son Of The Monster Magnet’). Un disco rompedora y poco corriente incluso hoy en día, más aún en 1966, cuando The Beatles dominan la escena musical mundial. El disco alcanzó éxito moderado, tal vez por lo abrasivo de su lenguaje, aunque la música, al menos en la cara A se basaba en estructuras demasiado estandarizadas.

 

Absolutely Free

 

Más completo y trabajado que su debut, este álbum es la obra maestra de este periodo. Zappa asume la dirección total de la banda y asume su posición de guitarrista solista de la formación. Desde la mordaz ‘Plastic People’, una revisión del clásico ‘Louie Louie’, a ‘America Drinks & Goes Home’, pasando por dos suites magistrales, ‘Duke Of Prunes’, de una extraña belleza, o ‘Call Any Vegetable’, un rock en tres partes cuya parte central es un largo y magistral solo de guitarra, uno de los mejores de Zappa, o esa otra revisión de ‘Louie Louie’ que es ‘Suzi Creamcheese’, una de los temas más pegadizos que realizó Zappa. Además contiene ‘Bobby Brown Don’t Make It’, un tema complicado con diversidad de estilos musicales, que es una de las cumbres de Zappa como compositor. Fue escenificado por la banda en el Greenwich Village neoyorkino durante seis meses, suponiendo un escándalo en su época, y fue considerado como ‘pornográfico’, ‘corrosivo’ e ‘inmoral’.

 

We’re Only In It For The Money

 

Aunque grabado en 1967, fue editado por problemas de censura en 1968, pues contenía una portada que parodiaba a la del ‘Sgt. Pepper’ de los Beatles. Una joya de la música popular, y una de las más duras críticas que se han hecho al conservadurismo norteamericano y a la cultura hippie. Su edición original salió censurada (algunos temas tenían frases grabadas al revés, por considerarlas obscenas), y luego se hizo una reedición que si bien no estaba censurada, Zappa volvió a regrabar la batería y el bajo… cuando apareció la reedición sin los nuevos bajo y batería resultó que también estaba censurada. Una cadena de despropósitos.

 

‘Flower Punk’, ‘Who Needs The Peace Corps?’ (tremenda crítica a los hippies), ‘Mom & Dad’ (precioso tema, toda una declaración de principios anti-represiva), ‘Harry, You're A Beast’ (absolutamente salvaje en su letra), ‘Let's Make The Water Turn Black’, ‘Take Your Clothes Off When You Dance’, ‘Mother People’ o ‘The Idito Bastard Son’ son alguno de los mejores temas grabados en la California de aquellos años.

1968-1970

 

El ingreso de nuevos músicos de mayor calidad hace que Zappa abandone las letras críticas y se dedique a hacer música cada vez más compleja. El resultado es otra triada de discos esenciales, en los que coquetea con la música contemporánea y el free jazz, dejando para la posteridad tres discos inimitables.

 

La banda la formaba Arthur Tripa III a la batería, Roy Estrada al bajo, Lowell George a la guitarra (futuro fundador de Little Feat), Ray Collins a la voz, Ian Underwood a los vientos y teclados, Don Preston al piano, Jimmy Carl Black a la batería y trompeta, Punk Gardner a los vientos, James Motorhead Sherwood a los saxos y Zappa a la guitarra y voces.

 

Uncle Meat

 

Maravilloso y delicioso disco, clave en el universo zappaniano, se trata de un doble LP, prácticamente instrumental, centrado en sonidos de influencia del free jazz y con un trabajo portentoso tanto Zappa como de Lowell George, pero sobre todo de Ian Underwood y Punk Gardner a los vientos, sobre los que cae el peso de casi todas las composiciones. Es un disco realmente complicado, con multitud de ambientes, instrumental, con canciones muy cortas… pero con el tiempo se convierte en un álbum adictivo. Difícil señalar alguna canción, pero quizás sean ‘Uncle Meat’, ‘Dog Breath, In The Year Of The Plague’, ‘Mr. Green Genes’ y ‘The Uncle Meat Variations’ las más relevantes, y por supuesto la maravillosa ‘King Kong’, pieza clave en los directos de aquellos años, y uno de los temas más atractivos de Zappa. La edición en CD doble incluía más de 40 minutos hablados extraídos de la película.

 

Burnt Weeny Sandwich

 

Apropiado título para uno de los discos más trabajados de su autor. Sándwich porque el disco es un collage de temas complejos que están entre dos temas, el que abre y el que cierra el disco, que son versiones de dos clásicos del R&B de los años cincuenta. La portada, del fiel Carl Schenkel es genial, y por lo que se ve iba para un proyecto frustrado de Eric Dolphy. Cuando se editó, en 1970, la banda se había separado (agosto 1969).

 

Temas en los que homenajea a Stravinski, temas compuestos sobre solos de guitarra… pero sobre todo, es álbum donde aparece ‘The Little House I Used To Live In’, una larga suite de 18 minutos sin desperdicio, especialmente el blues que se marca con la banda del ‘Hot Rats’, y ‘Holiday In Berlin’, con un reposado y precioso solo de Zappa.

 

Weasels Ripped My Flesh

 

La portada se ha convertido en una de las más famosas de la historia del rock, de Neon Park. Algunos temas sin concesiones a la galería de ningún tipo (‘Didja Get Any Onya?’ o ‘Prelude To The Afternoon Of A Sexually Aroused Gas Mask’ en una línea muy free jazz, donde también destaca la genial ‘The Eric Dolphy Memorial Barbecue’), un rock magistral, ‘My Guitar Wants To Hill Your Mama’, la bella ‘Oh No’, recurrente en los años siguientes en directo, y un solo de guitarra para la historia (‘Get A Little’, en directo). Un disco magistral que supondría el fin de una época.

 

1969-1970

 

Dos discos justamente míticos son el resultado de Zappa una vez disuelta la banda. Dos discos que, si bien puede decirse que se vinculan algo al rock progresivo, tienen el sello característico e inimitable de Zappa.

 

Hot Rats

 

Posiblemente su disco más popular y por el que es más recordado. Cuando Zappa deja las Madres, descubre que rodeándose de buenos músicos puede llevar a cabo todo lo que es capaz de componer. El resultado es esta obra maestra del rock.

 

Con una banda que incluye a John Guerin a la batería, Max bennett al bajo, la madre Ian Underwood a los vientos y piano, y que incluye colaboraciones importantes, como la de Shuggie Otis, los baterías Ron Selico y Paul Humphrey, los violinistas Sugarcane Harris y Jean Luc Ponty o su viejo amigo de juventud, el Captain Beefheart, a las voces… con semejante banda el resultado era de esperar… un disco que coquetea con el jazz, el jazz rock, el funk, el rock y, en algún momento, el punk, sus seis temas son sendas joyas de la historia del rock, desde la famosa y maravillosa ‘Peaches In Regalia’ al jazz puro de ‘It Must Be A Camel’, pasando por ‘Willie The Pimp’ y ‘Son Of Mr. Green Genes’, dos de los mejores temas compuestos por Zappa, con el protagonismo absoluto de su guitarra, con un Zappa en estado de gracia, o la impresionante ‘The Gumbo Variations’, largo rock con toques funk con el protagonismo de un Underwood y un Sugarcane Harris magistrales. Imprescindible.

 

Chunga’s Revenge

 

Tras ‘Hot Rats’ y la aparición de los dos últimos discos de las Madres, Zappa monta su siguiente proyecto, una banda de rock. Para ello recluta a Flo & Eddie, que venían de los Turtles, y a tres músicos esenciales en la carrera de Zappa, el teclista George Duke, el batería Aynsley Dunbar y el bajista Jeff Simmonds, además de Underwood. El resultado es uno de sus discos más roqueros.

 

Desde la inicial ‘Transilvania Boogie’, agresiva forma de comenzar un disco, un instrumental oscuro que en su desarrollo se convierte en un blues, la belleza indescriptible de ’20 Small Cigars’, un breve instrumental con Zappa al clave (estos dos temas posiblemente fueron grabados en las sesiones del ‘Hot Rats’), el rock salvaje de ‘The Nancy & Mary Music’, largo tema grabado en directo, con una banda en un gran momento y un Zappa pletórico a la guitarra, o ‘Chunga’s Revenge’, joya del disco que es un instrumental lleno de fuerza con sendos solos de Underwood (al saxo con wha wha) y Zappa. También introduce ‘Sharlenna’, una balada, y una serie de temas sobre groupies y las giras, que darían lugar al tema central de ‘200 Motels’, disco y película míticas en la que pone todo y a todos patas arriba y que hoy es un mito.

 

Con esta banda graba dos buenos discos en directo, ‘Just Another Band From L.A.’ (con la joya ‘Billy, The Mountain’) y el mítico y polémico ‘Fillmore East ‘71’, que recibió duras críticas por el lenguaje empleado y acusado de pornográfico. Durante esta gira a la banda se le quemó todo su equipo en un incendio en Montreaux, hecho que recuerda la mítica canción ‘Smoke On The Water’ de Deep Purple.

Fillmore East, June 1971

 

Grabado en las jornadas de clausura del Fillmore de Nueva Tork, y calificado en su día como un directo pornográfico, este álbum es un directo mítico. También fue en los conciertos de junio de 1971 en el Fillmore donde subió a tocar con las Madres Lennon y Yoko Ono, en una histórica jam session de la que Lennon se apropió de forma poco elegante (firmó la composición, cuando resultaba que había fragmentos de ‘King Kong’, de Zappa). En la gira de 1971, se le quemó todo el equipo a la banda (en Montreux, momento que ayudó a inmortalizar Deep Purple en ‘Smoke On The Water’, que habla del suceso).

 

El disco contiene una irreconocible versión del ‘Little House I Used To Live In’, la loca ‘Mud Shark, con lección de baile incluida, el blues ‘What King Of Girl Do You Think We Are?’, con un tema que obsesionaba a Zappa en aquellos años, las groupies. Después ‘Bwana Dik’, canción polémica por su lenguaje eminentemente duro, pero muy divertida, y su melodía ya se escuchó al inicio de ‘Lumpy Gravy’, o ‘Later Solar Beef’, con un buen trabajo de Zappa a la guitarra… ‘Do You Like My New Car?’ es un divertidísimo diálogo entre Flo y Eddie, que da paso a ‘Happy Together’, versión del mítico tema de la Costa Oeste americana, cantada por Flo y Eddie, que pertenecieron a los mismos Turtles (aunque meten algún chiste en la letra). ‘Lonesome Electric Turkey’, tema al parecer extraído de ‘King Kong’, también incluye clásicos como ‘Peaches En Regalia’ o ‘Willie The Pimp’, en una extraña versión, y ‘Tears Began To Fall’, muy pegadizo.

 

Frank Zappa's 200 Motels

 

Conceptual, polémica, compleja, divertida… ‘200 Motels’ cuenta las aventuras de una banda de rock en una gira, con protagonismo de las groupies y algunos geniales personajes secundarios. Además, Zappa contó con una orquesta sinfónica dirigida por Mehta. También fue el motor de una película histórica, por ser la primera dirigida íntegramente en video. Tiene momentos maravillosos, momentos graciosos y algún tema sinfónico de extraña belleza… lo más recomendable parece ser ver la película (impagables apariciones de Keith Moon haciendo de monja ninfómana y de Ringo Starr haciendo de Zappa.

 

Just Another Band From L.A.

 

Otro directo, esta vez de Los Angeles, y de nuevo con Flo y Eddie. En principio conviene decir que este es un disco de puro hard rock, donde brilla de manera especial la guitarra de Zappa. Disco recordado, sobre todo, por contener la grandiosa ‘Billy The Mountain’, una loca historia de una montaña que decide salir de vacaciones con su mujer, un árbol, y es reclutada por el ejército, aunque naturalmente se niega… Un tema fascinante. ‘Call Any Vegetable’, que abre el disco, se trata de una poderosa versión; ‘Eddie, Are You Kidding?’ y ‘Magdalena’ (canción sobre el amor que un padre siente por su hija) son momentos destinados al protagonismo de Flo y Eddie, ambas son divertidas. Y otra revisión en plan heavy de un clásico de la banda: ‘Dog Breath’, del gran ‘Uncle Meat’.

 

1972

 

Zappa decide que lo que quiere ahora en montar una big band de jazz, y para ello recurre a más de una quincena de músicos en los que se incluyen una enorme sección de vientos. El resultado son dos discos magistrales, infravalorados, que muestran unas composiciones llenas de vida, entre el jazz y el rock progresivo. Además de George Duke, Aynsley Dunbar o el bajista Erroneous, también están presentes, entre otros, el trompetista Sal Marquez, Tony Duran ayudando en las guitarras o el genial Ernie Watts al saxo tenor. También intentó una gira con la big band (The Grand Wazoo Band), pero los gastos que acarreaba frenó la idea, y diseñó una pequeña banda (The Pettit Wazoo) con la que sí estuvo de gira en otoño de 1972, gira que se recoge en numerosos discos pirata. Sorprende que después de la banda de rock humorística con Flo & Eddie, Zappa se decidiese a montar una big band de jazz donde desarrollar complejos, ricos y largos temas instrumentales… claro que entre las dos etapas hay un año y medio en el que Zappa se tuvo que retirar a consecuencia de un ‘accidente’ durante un show con las Madres, en el que fue agredido por un espectador. Estos dos discos no se editaron en España (sólo el tema ‘Eat That Question’, que aparecía sustituyendo a ‘Dinah Moe Hum’ en el ‘Overnite sensation’ por motivos de censura).

 

Waka/Jawaka

 

Primer disco con la big band, y un discazo en toda regla. Largos temas instrumentales en los que destaca tanto la guitarra de Zappa y los teclados de Duke como la enorme cantidad de instrumentos de viento. Desde ‘Big Swifty’, una joya basada en un solo de guitarra de una actuación de ‘King Kong’, con excelentes solos, hasta el tema que da nombre al álbum, con la big band en su máxima expresión, pasando por los otros dos temas del disco, más breves, cantados y menos inclinados al jazz.

 

The Grand Wazoo

 

Superior al anterior, se trata de uno de los mejores discos de Zappa. Maravillosa portada de Carl Schenkel. Más jazzístico y con una banda aún más numerosa, Zappa borda un disco rico como pocos, lleno de envolventes pasajes instrumentales y solos prodigiosos. Ya desde que se escucha ‘The Grand Wazoo’ no hacemos una idea de lo que nos espera: maravillosos riffs cercanos al hard bop y numerosos solos, aquí maravillosos los de Zappa y Marquez, aunque a medida que avanza el tema le acerca al free jazz. Pero es que le siguen ‘For Calvin’ (con un gran Watts), ‘Cletus Awreetus Awrightus’ (compleja pero pegadiza) y la maravillosa ‘Eat That Question’, unos de los pilares del disco con un trabajo prodigioso de Duke y Zappa. Para acabar la preciosa ‘BlessedRelief’ que fue listado como un estándar oficial de jazz.  Una genialidad.

 

1973-1975

 

Para muchos, su mejor época, y no es para menos, pues Zappa consigue formar unas Mothers nuevas pero con dos cosas que le interesaban: virtuosismo y humor. El humor era esencial en este nuevo proyecto, después de lo que se había aburrido con la big band, o mejor, con los músicos de la big band, a los que les dedicó un tema (‘Po-Jama People’). Cuatro obras maestras es el resultado de su unión con, entre otros, George Duke, los hermanos Fowler (Tom al bajo, Bruce al trombón y Walt a la trompeta), Jeff Simmonds a la guitarra rítmica, Chester Thompson a la batería, Ruth Underwood a las percusiones, y Napoleón Murphy Brock al saxo y voces. Cuatro joyas imprescindibles para cualquier amante de la música rock.

 

Overnite Sensation

 

Uno de sus discos más accesibles y una buena referencia para entrar en su universo, con esta obra Zappa decide acercarse al pop (aunque sus arreglos serán tan originales y ricos como siempre)… grabado por DiscReet/Warner… un disco con mucho humor y una música alucinante. Sin duda es uno de mis favoritos. Empezando con ‘Camarillo Brillo’, una loca historia tocada a ritmo de pop, un con unos arreglos espléndidos (maravilloso Sal Marquez), la oscura voz de ‘I’m The Slime’, sobre la televisión, la perversión divertidísima de ‘Dirty Love’ o la declaración de principios que es ‘Fifty Fifty’, cantada por Ricky Lancelotti , un tema impresionante con solo extraordinarios. O ‘Zomby Woof’, que cuenta con Lancelotti y los coros de las Ikettes de Tina Turner, y que es una joya. La tremenda letra de ‘Dinah Moe Humm’ (parece que habla de una original relación sexual a tres bandas), que en algunos países fue censurada (en España se sustituyó por ‘Eat That Question’, de ‘The Grand Wazoo’), para acabar con el clásico ‘Montana’, sobre las posibilidades de cultivar hilo dental para un vaquero… divertidísima y con un solo magistral de Zappa.

Apostrophe (’)

 

Uno de los discos más perfectos de Zappa, aunque es un disco que no se grabó de seguido, sino que se toman temas grabados con anterioridad y alguno en directo. El disco comienza por una genial suite sobre esquimales, grabada por la banda del ‘Overnite Sensation’, que comprende ‘Don't Eat The Yellow Snow’, tremendo título sobre los problemas de ‘comer nieva amarilla’, ‘Nanook Rubs It’, donde dicha nieve acaba dejando ciego a un cazador furtivo al frotársela por la cara, ‘St. Alfonzo's Pancake Breakfast’, breve y frenética, y ‘Father O'Blivion’… también es de la banda del ‘Overnite Sensation’ ‘Comik Debris’, sobre los falsos gurús, con Tina Turner y las Ikettes haciendo coros, y con un gran solo de guitarra muy bluesero. Increíble tema es ‘Apostrophe’, una jam session en directo en el estudio que grabó Zappa junto a, ni más ni menos, Jim Gordon, Tony Duran y Jack Bruce en 1972. La preciosa ‘Uncle Remus’, breve pero esencial, da paso a ‘Stink-Foot’, donde se reúnen muchos de los temas, objetos y personajes que ha tocado Zappa a lo largo de su carrera.

 

Roxy & Elsewhere

 

No sé si es el mejor disco en directo de la historia, pero lo parece. Unos temas maravillosos, sentido del humor y una banda en estado de gracia son los ingredientes de esta obra maestra. Además cuenta con un añadido: Zappa como carismático showman. Y es que se trata de un concierto muy divertido. ‘Penguin In Bondage’, con un gran solo de Zappa; la pegadiza ‘Pygmy Twylyte’ o esa ‘estupidez’ que es ‘Dummy Up’ donde al final se fuman un diploma escolar; pero también hay sitio para obras realmente complejas, como las perfectas ‘Echidna’s Arf (Of You)’ o ‘Don’t You Ever Wash That Thing?’… esa parodia divertidísima de los filmes de terror de serie Z que es ‘Cheepnis’, ‘The Son Of Orange County’, posiblemente dedicada al presidente Dixon o una tremenda versión de su clásico ‘More Trouble Every Day’, más bluesera aún que la original… y para finalizar, esa enorme broma (o parodia) del jazz que es ‘Be-Bop Tango’, con invitados del público y alguna prostituta. Un disco fascinante.

 

One Size Fits All

 

Mi disco predilecto de Zappa en estudio, y uno de los mejores de toda su carrera. Un combinado maravilloso de temas divertidos pero musicalmente muy ricos, que quizás esté beneficiado por lo mucho que había tocado ya la banda junta. Un disco realmente muy complejo, pero que contiene alguno de los mejores temas de Zappa. La alucinante ‘Inca Roads’, una de sus obras maestras, con una loca historia sobre naves espaciales y osos de peluche que aterrizan en los Andes, y uno de los mejores solos de guitarra de Zappa (extraído de un directo en Helsinki de 1974, y que aparece en el imprescindible ‘You Can’t Do That On Stage Anymore, Vol. 2’, que incluye partes de los conciertos de la banda en Helsinki, y el tema base es de otro concierto, KCET TV, recogida en el pirata ‘Token Of His Extreme’); ‘Can’ Afford No Shoes’, un R&B de vieja escuela con una letra casi indescifrable; la ‘heavy’ ‘Po-Jama People’, al parecer habla sobre la banda The Grand Wazoo, con la que al parecer Zappa se aburrió bastante, y que contiene un tremendo solo de guitarra y un estribillo muy divertido, o ‘Florentine Pogen’, grabada en el mismo show que ‘Inca Roads’ para la televisión, y con un perfecto Murphy Broca. Y luego dos joyas, el blues ‘San Ber’dino’, en el que colabora una de las referencias musicales de Zappa, Johnny ‘Guitar’ Watson, y el Captain Beefheart, y la maravillosa ‘Andy’, también con la ayuda de Watson, y que trata de Andy DeVine, un actor de westerns de bajo presupuesto. Imprescindible.

 

Bongo Fury

 

Un directo grabado en Austin, Texas, que juntaba a dos viejos amigos, Zappa y Beefheart… la banda que los acompaña son The Mothers con la incorporación de Danny Walley a la guitarra y el enorme Terry Bozzio a la batería. El resultado es un directo mágico. El boggie de ‘Debra Kadabra’ con Beefheart cantando como un loco, o ‘Carolina Hard-Core Ecstasy’, que pronto se convertiría en un tema habitual de los directos de Zappa, y que tiene un ritmo contagioso. Dos temas realmente locos: ‘Sam With The Showing Scalp Flat Top’, que es indescriptible, y ‘Poofter's Froth Wyoming Plans Ahead’. Incluye dos temas grabado en estudio, los geniales ‘200 Years Old’, un blues poderoso, y ‘Cucamonga’. ‘Advance Romance’, de nuevo en el directo de Austin, es uno de los pilares del directo, con maravillosos solos de Beefheart a la armónica, Walley a la guitarra slide, y Zappa. Y ‘Muffin’ Man’, uno de los mejores temas de Zappa, con una introducción hablada y un solo de guitarra de los que quitan el sentido.

 

Un artículo de Jano Delgado