Five Horse Johnson

Jake Leg Boogie

Small Stone Récords (2017)

 

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Si Sasquatch han girado hacia una mezcla de hard rock con influencias de los años noventa, Five Horse Johnson han virado hacia un sonido más tradicionalista que antes. Jake Leg Boogie se edita este verano, de la mano de la discográfica Small Stone como no puede ser de otra manera. Parece que este año volvemos a la pasada década, viendo como siguen floreciendo los jóvenes grupos que aparecieron dando fuerte hace ya diez o quince años dentro del género stoner rock. Sin duda, es toda una sorpresa este disco de Five Horse Johnson, titulado Jake Leg Boogie.


Five Horse Johnson proceden de Ohio, Toledo. Desde un comienzo a finales de los años noventa, su pensamiento como formación era la de germinar como una banda de blues rock, de carácter puramente americano y tradicionalista. El hecho es que fueron encajando dentro de todo aquel panorama underground, de bandas de sonido stoner rock americano que tanto tirón tuvieron durante algunos años. Fichados desde sus comienzos por la discográfica Small Stone, exceptuando el lanzamiento de su primer disco, titulado Blues For Henry y editado por Sin Klub Entertainment. Hasta la fecha, y contando con este último disco. Han editado un total de ocho discos largos. Y es que son de una casta que esta ya muy extinguida. Estos tíos son puros veteranos en su género. Sobrevivientes que han tenido temporadas más altas y otras más bajas. Discos como The Last Men Of Heart, Fat Black Pussy Cat o The Mistery Spot, fueron pequeños logros que los situaron como una de las formaciones más destacadas de su momento. Su anterior disco, llamado The Taking Of Black Heart, les hizo volver a la palestra de nuevo. Han pasado ya cuatro años, pero por lo que podemos escuchar, no van a tener problemas para volver a renacer de sus cenizas. ¡¡Five Horse Johnson vuelven, amigos!! Así que id preparando los cartuchos de dinamita y el sombrero de cowboy. Porque un disco como este, os va a meter en vena las ganas de perderse en el campo en busca de una vieja mina de oro. Da gusto cuando una banda no pierde su encanto, sino que engrandece y van depurando su estilo cada vez más. Y ahí esta el truco de una banda como Five Horse Johnson. Han ido perdiendo toda esa esencia de banda stoner que tanto le han hecho perder a otras formaciones, y se han ido quedando con lo importante. Rendir pleitesía a Robert Johnson, Johnny Winter, Captain Beefheart o Leslie West, pero de una forma real y tradicional. El resultado es una absoluta maravilla de disco, con un contenido solido y de aspecto muy grasiento.


La formación de Five Horse Johnson se compone de Eric Oblander a las voces y harmonica, Steve Smith al bajo, Tim Gahagan a la batería, Phil Durr y Bard Coffin a la guitarra. Como hemos comentado anteriormente, esta formación ha ido girando hacia un sonido más clásico, según ha pasado disco tras disco. Rock sureño con base de blues y algún despunte de sonido actual es la receta efectiva que proceden a utilizar. Este nuevo disco es un magnífico artefacto sonoro, que hará las delicias de todo aquel amante del rock setentero, que hoy en día es música universal. Comienza el disco de forma muy potente con "Jake Leg Boogie" y "Magic Man". Dos temas de boogie rock donde impera el uso de la armónica por todo lo alto. Dos temazos muy emocionantes. "Cryin' Shame" comienza con una slide guitar acústica, para proceder con un tremendo medio tiempo de rock grasiento con olor a pollo rebozado. En "Ropes And Chains" nos acercan a un sonido sureño como tal. Un claro homenaje a The Allman Brothers Band o Lynyrd Skynyrd, con unos tremendos despuntes a la guitarra y un final consistente. "Hard Times" es hard rock a secas, un solvente tema que vuelve al estilo de sus comienzos. El wah wah rezuma en el momento del tremendo solo de guitarra. Pasamos el ecuador con "Smoke Show", un calcinante boogie rock eléctrico de eficiente ejecución. "Little Lonely" es un tema compacto de incesante y pesado ritmo. Un fantástico ejemplo del poderío de esta formación, que me tiene alucinado. "Overload" gira hacia el hard rock setentero en la onda de Grand Funk Railroad, donde también se huele cierto apego hacia la música de Brant Bjork. Entramos en la recta final con "Daddy Was A Gun", un poderoso y enigmático corte de sonido blues repetitivo. A estos tipos les va Tony McPhee y The Groundhogs, me juego el pescuezo si hace falta. "Last Song" nos despide, siendo este un tema lento de blues tradicional. Terminamos diciendo, que no os perdáis esta gran vuelta de unos perros viejos con ganas de marcha. Avisado quedáis.

 

Reseña de Germán Ramírez         

 

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