Listening

S/T

Vanguard Récords (1968)

 

-----------------------------------------------------------------

 

Creo no equivocarme si afirmo que Listening fue uno de los mejores grupos que surgieron dentro de ese movimiento musical de los años 60 llamado Bosstown Sound, que no fue otra cosa que el intento de emular la movida rockera californiana por parte de algunos medios y discográficas de la ciudad de Boston. En todo caso, fuera oportunista o no, el Bosstown Sound produjo, aparte de Listening, otros buenos grupos (Beacon Street Union, Ultimate Spinach, etc) que merecen mucho la pena. En todo caso, desgraciadamente la cosa perdió muy rápido fuerza en cuanto la moda de lo psicodélico se fue disipando entre el humo de marijuana y las luces de colores.

 

Listening se formó con el nombre de PPMWW, siglas que correspondían a las iniciales de los miembros de la primera formación, cuando aun estaba con ellos  Willie ‘Loco’ Alexander, músico proveniente de The Lost (grupo garagero que había tenido cierta repercusión local a mediados de la década) y que en años posteriores llegaría a tocar con la Velvet Underground durante una breve temporada y después formaría parte del movimiento punk de finales de los 70. Tras irse Willie Alexander no tardaron en tomar el definitivo nombre de Listening con la siguiente formación: Michael Tschudin, teclista y lider indiscutible del grupo, compositor de casi todos los temas; junto a él estaban Walter Powers al bajo, Ernie Kamanis como batería y cantante principal y finalmente Peter Malick a la guitarra.

 

Listening no tuvo una especial relevancia comercial, manteniéndose el poco tiempo que duró como una banda esencialmente local y solo con alguna que otra salida a ciudades cercanas. Al igual que muchos otros grupos de su época, solo logró grabar (aparte de un single promocional) un disco, el homónimo que reseñamos aquí. Este único trabajo no tuvo un éxito muy destacable en el momento de su edición en 1968 a cargo de la discográfica Vanguard, no obstante, con el paso del tiempo comenzó a acaparar la atención y un merecido prestigio en el mundillo del coleccionismo de discos, propiciando una reedición oficial en 1999 por parte de Akarma Records y alguna que otra pirata con posterioridad.

 

Listening es un disco con fuerza cuando hace falta, pero también con melodías verdaderamente bonitas. Podría enmarcarse dentro de un rock ácido casi modélico, en el sentido de que contiene muchos de los clichés del género: distorsión, efectos, atmósferas, aunque siempre inclinando la balanza más en la parte del rock que en la lisérgica. En el centro de esta combinación mágica están los increibles punteos de guitarra de Malick y el envolvente órgano de Tschudin, pero hay que conceder mucha importancia a la fuerza de la base rítmica, muy especialmente por un bajo casi tan protagonista como la guitarra eléctrica a la hora de dar personalidad a los temas. El resultado global es un disco extraordinario que sorprende por su calidad y refinamiento.

 

Se inicia el disco con “You're Not There”,  abriéndose con un organo Hammond que suena a gloría para después entrar rápidamente la batería y el resto de la banda. Ernie Kamanis tiene una buena voz y lleva a la perfección el tema, apoyándose en el estribillo con los coros de Tschudin. El largo solo de guitarra de este tema ya es suficiente muestra del talento de Malick, guitarrista formado bajo la infuencia del blues, pero que supo encontrar un sonido muy personal. Le sigue “Laugh at the stars”, un tema que comienza más suave y con un estribillo precioso, pero, como para desmostrar  la habilidad del grupo a la hora de mezclar lirismo y fuerza, a la mitad entra la guitarra arrasando como una tormenta eléctrica. “9/8 song” es un corte más experimental donde Tschudin toma el control aportando no solo el piano eléctrico, el órgano y el vibráfono,  sino también la voz principal, con un tono muy jazzero gracias a unas buenas improvisaciones de piano. Excelente también, como en el resto del disco, el bajo de Walter Powers. Seguimos con “Stoned is”, uno de mis temas favoritos del disco, un medio tiempo que de solo escucharlo te puedes colocar. Aquí el órgano es omnipresente, siempre apoyado por los punteos de Malick y una voz absolutamente fumeta. Pero por encima de todo, una vez más, alucinante el trabajo del bajista. “Fogert iy, Man!” y “I Can Teach you” son dos buenas canciónes que adelantan muchos de los sonidos de los 70, con un marcado aire funk. “So Happy”, es el tema más típicamente sixtie del disco, con una melodía deliciosa justo en el punto que no llega a empalagar. Después llega “Cuando”, que es la broma del disco, cantada en un español horroroso, pero con encanto. Con “Baby: Where are you” volvemos al hard rock ácido de fuertes guitarras y órgano.  Finalmente, tras la breve instrumental “Fantasy”,  llegamos al cierre del disco con el corte más cañero de todos: “See you again”. En este tema toca la guitarra rítmica Kamanis, que en esta ocasión ha intercambiado su batería con Tschudin. Abre la canción unos maravillosos punteos de guitarra y no dejan de sonar en todo su minutaje. Siendo casi un instrumental sembrado de pequeños solos bestiales por parte de todos los músicos, supone un cierre sin duda perfecto para un disco totalmente imprescindible si disfrutas con el rock ácido.

 

Reseña de Antonio Ramírez