RED APPLE

Thus Spoke Zarathustra

Gaokerena Récords (2018) - CD /2LP

 

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Red Apple es un trío madrileño formado por Darío Buñuel a la voz / guitarra, Isabel Walsh a la voz / bajo y Javier García a la batería. Hace dos años tuvimos el gusto de reseñarles su anterior disco: Pow Wow (ver) y además hacerles una entrevista que podéis leer aquí. Ahora por fin, llega un nuevo disco de Red Apple, se trata de Thus Spoke Zarathustra. Hablamos, nada más y nada menos, que de una adaptación libre del famoso texto de Nietzsche a través de un disco conceptual compuesto por 13 temas, los cuales van desgranando (y sintetizando necesariamente) algunas de las ideas y pasajes plasmados por el filósofo alemán en su libro, como son el conocimiento, la libertad, el éxtasis, lo poético, la rebelión, etc. Quizás esto, contado así, pueda causar algo de confusión en el lector y se crea que hablamos de algo muy experimental e intelectual. Pero que no te quepa duda de que se trata de un discazo de rock en toda regla, muy en la línea del pensamiento del propio Nietzsche: música dionisíaca para extasiar el cuerpo. De todas formas, es de agradecer el esfuerzo de Red Apple por ofrecer algo diferente, pero si la filosofía te interesa un pimiento (mal hecho) no pasa nada, te aseguro que disfrutarás este disco igualmente. Es interesante señalar que hay algunas adaptaciones precedentes a este disco, siendo especialmente destacable el disco Zarathustra (1972) del grupo progresivo italiano Museo Rosenbach, pero está claro que se trata de un disco muy diferente al de Red Apple. Y además está, por supuesto, aunque al margen del rock, la obra de Richard Straus que se hizo tan popular con 2001, la película de Kubrick. Hay un pequeño homenaje en un momento dado de este disco.

 

Este proyecto comenzó como una idea puramente personal de Darío, pero los otros miembros de la banda decidieron apoyarle sin reservas y el resultado es este flamante disco (editado, por cierto, en CD y en doble vinilo con un diseño del propio Darío) que al final ha sido firmado por Red Apple al completo. Un álbum que es efectivamente peculiar por su concepto, pero que para nada desentona con el resto de su discografía. La grabación ha sido algo tortuosa, ya en aquella entrevista que les hicimos hace dos años nos comentaban que iban a trabajar en una idea muy especial. Hablaban de este disco, pero en ese momento aún no sabían que iban a tardar tanto en materializarlo. En todo caso, la espera ha merecido la pena, pues Thus Spoke Zarathustra apuntala la línea ascendente de calidad que se han ido marcando en cada uno de sus sucesivos lanzamientos, logrando alcanzar, a mi entender, un nivel altísimo tanto en lo compositivo como en lo que respecta a lo puramente técnico. En esto último ha tenido que ver, con seguridad, que hayan cambiado de equipo de grabación (esta vez han contado con los misteriosos Quantic Wizards), dando con una producción que ha sabido sacar todo el jugo a las posibilidades de la banda. Sin duda, se nota que es un trabajo mucho más cuidado y ambicioso (¡ojo, que aun así sus anteriores discos son muy recomendables!), algo que se nota muy especialmente en el tratamiento de las voces y las guitarras. La consecuencia, en mi opinión, ha sido grabar un disco que pese a su variedad suena mucho más homogéneo y profesional en su sonoridad, sin los típicos altibajos ni grandes contrastes de calidad que suelen darse en muchas grabaciones del mundillo underground, algo que revierte, muy seguramente, en la propia seguridad de los músicos a la hora de explotar al máximo sus ideas.

 

Se abre este disco con un “Prologue”, que tal y como indica su título sirve para introducirnos en la historia de Zarathustra. Es un tema bastante largo que supera los ocho minutos y que está repleto de distintas secciones. Los cambios de ritmo se suceden gracias a la perfecta conjunción de la base rítmica de Isabel y Javier, dando pie a Darío para ofrecernos un festín de buenos riffs guitarreros y algunos estupendos solos. El estilo del disco queda perfectamente localizado con este primer corte: hard rock de inspiración setentera, quizás de forma mucho más ortodoxa que en grabaciones anteriores. Pero sobre esa base musical tan claramente delimitada saben jugar sus cartas logrando reflejar una personalidad propia, pues pese a las muchísimas referencias que vendrán a tu cabeza siempre serás consciente de estar escuchando a Red Apple. Esto no es fácil teniendo en cuenta la infinidad de grupos que han tirado por ese camino, pero no todos son igual de buenos músicos que este trío, algo que al final es crucial.

 

El segundo corte es “Zarathustra leaves the City”, mucho más corto que el anterior y también más frenético y contundente. Un tremendo pildorazo que te deja el cuerpo con ganas de mucho más. Al igual que en el anterior tema y en el resto del disco, el espíritu de muchos maestros de los 70 está presente aquí: muy especialmente Groundhogs, pero también Stray, Mountain, Mayblitz, T2 y un largo etc de grupos que se han sabido moverse entre el hard, el blues rock y a la vez no han hecho ascos a tontear con el progresivo. Fenomenal como se desenvuelve Darío con su guitarra, pero también hay que destacar su forma de cantar, con un deje que me hace pensar en el macarra de Alvin Lee en los mejores momentos de Ten Years After, y además bien acompañado por Isabel en varias ocasiones, dándose una buena combinación entre sus dos timbres de voz.

 

Llegamos al tercer tema: “The Tree of the mountain”, un tema bastante más tranquilo que el anterior, pero al que no le faltan sus momentos tormentosos. Me gustaría destacar aquí el juego de bajo y batería, el cual le da mucha consistencia a este medio tiempo tan vacilón y disfrutable. Seguimos con “Despisers of the body”, el cual vuelve a acelerarse. Este tema me recuerda a unos Sex Museum sin órgano en sus momentos más bailongos. Ahonda en ese tono fiestero el siguiente corte: “The new idol”, un tema rápido y bien llevado que inevitablemente te hará seguir el ritmo. Con “Good and evil” volvemos a la calma, esta vez con la parsimonia propia de un Johnny Cash que evocara las grandes llanuras de Arkansas. “On poets” es, en comparación, un subidón puro y duro de adrenalina. La parte final del tema se transforma en un excelente trabajo de guitarra que para mi gusto hubiera merecido que se extendiera mucho más. Entiendo que esa no era la intención del grupo, pero ay, uno tiene sus vicios. Con “Smell it in the wind” volvemos al medio tiempo con un aire blusero y muy evocador. Como en el primer tema, esta vez Isabel apoya a Darío con la voz. “The tomb song” se caracteriza por una marcada línea de bajo sobre la que el resto de la banda va girando en líneas concéntricas. “Gift giving virtue”, es un magnífico tema que tiene un cierto airecillo extraño que de alguna manera se balancea entre Blue Cheer y el funk. Aquí, al igual que en “Despisers of the body”, colaboran Lucía Arjona y Blanca Villanueva en los coros.

 

Con “The visión and the riddle” entramos en el trecho final del disco. Volvemos al blues rock contundente y cercano a unos Ten Years After o a unos Groundhogs, pero de una forma bien dosificada, dando más importancia a las ideas y la calidad de ejecución que a la pura y simple potencia eléctrica. Como en el resto del disco, se nota aquí un esfuerzo compositivo que intenta plasmar ideas de forma bien estructurada, quizás sacrificando las posibilidades y sorpresas de la improvisación, pero por otra parte ganando una consistencia que a la larga hace que estos temas no queden en apuntes o ensayos de ideas azarosas más o menos afortunadas. Con “Old and news lyrics” volvemos a lo campestre, siendo el único tema totalmente acústico del disco, y de esta manera alcanzamos el final del disco con “The Fourth Book”, un corte largo y muy intenso donde la banda al completo se deja la piel. Aquí , debido al largo minutaje, se permiten más desarrollo, lo cual es de agradecer, pues se equilibra con otros temas más cortos. Y quizás esa es la clave de este disco, que gustará tanto a los que busquen un tipo de rock más concreto y efectivo como los que gusten del hard rock con tendencia más progresiva. En suma, considero que este disco, aparte de una buena excusa para a sumergirte en la filosofía y la poesía en clave de rock, será una oportunidad perfecta para descubrir uno de los grupos más interesantes del actual underground madrileño, no digas después que no estabas avisado.

 

Reseña de Antonio Ramírez