Siglo Cero

Latinoamérica

Zodiaco (1970) - Golden Pavilion/La Pelote (2018)

 

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La música latinoamericana siempre ha sido ese gran sueño musical a descubrir. Esos primeros pasos como aficionado, entrando en el rock argentino o en los ritmos psicodélicos de Perú. Son estados musicales que generan una gran satisfacción. Lo que hizo Carlos Santana en Estados Unidos fue de una calidad absoluta y sorprendente. Pero también, en mi opinión, torpedeó todo lo que se estaba generando en otros países. Quedando todo aquello como una senda ya labrada por otros. La historia es muy diferente sin duda, y es largo de tratar. Por el momento, nos quedamos con esta tremenda edición por parte de Golden Pavilion y La Pelote, que es un clásico del rock latinoamericano y la primera vez que se reedita tras casi cuarenta años: Siglo Cero en Latinoamérica.

 

 

Siglo Cero tuvo su creación a comienzos de los años setenta, debido a una serie de músicos colombianos con cierta experiencia musical. Entre las filas de este combo de rock latino, nos encontramos a personal de diferentes formaciones de sonido beat y psicodélico. Comandados por Roberto Fiorilli, quien procedía de formaciones como The Speakers o Los Young Beats. El resto de sus miembros era Humberto Monroy y Jaime Rodríguez, procedente de Los Ampex. Todos ellos fueron precursores absolutos del rock colombiano e iniciadores con Siglo Cero, de una corriente más experimental. Hay que tener en cuenta, que las dificultades que se producen en estos países. Convierten a estas producciones discográficas de la época, en pequeños tesoros a descubrir. La tendencia que ha habido en muchos países latinos, hacía los problemas políticos debido a golpes de estado, corrientes militares de diferente índole o problemas educacionales. Son condicionantes que no hacen otra cosa que corromper la evolución de la cultura. Creándose continuas dificultades económicas y duras condiciones para llevar a cabo este tipo de artefactos musicales. Por ello, hay que ser conscientes del gran valor que tienen estos discos. En el trío que forman Siglo Cero, tenemos a un gran ejemplo de esto. Es curioso, como en los propios países de origen de estas grabaciones, es gran noticia que se efectúen estas reediciones. Cuando verdaderamente en su día, fueron discos vistos con cierta indiferencia a excepción de un público muy joven. Que sí que tenían un evidente interés, pero muy pocos medios. Es normal que haya un traslado hacia otros países, que tienen un gran gusto cultural por esta música tan maravillosa, y que son los responsables de estas reediciones. En este caso, tenemos una producción francesa-portuguesa. Golden Pavillion y La Pelote han unido el esfuerzo mutuo para reeditar esta pequeña joya musical en una edición totalmente deluxe. Al igual que han hecho con el grupo francés Nyl, del que ya dimos muestra en otra reseña anterior. Posteriormente a este disco, el trabajo musical de estos músicos, integra formaciones como Columna De Fuego o Time Machine, que seguían la senda de Siglo Cero. La Banda Salsa, con cierto calado más tradicional. O el proyecto en solitario de Humberto Monroy: Sol Y Luna. Es difícil seguir la senda de la discografía exacta de estas personas. Pero la mayor parte de ellos siguieron en activo en años posteriores, en formaciones más o menos desconocidas.

 

 

Aunque el núcleo de la formación era un trío. En la grabación del disco colaboraron diferentes músicos, como Edgar Restrepo a la percusión, Jaime Rodríguez a los teclados, Mario René al saxofón, Margalida Castro a la flauta y Manuel Galindo a la guitarra. En un principio, este disco iba a ser una grabación en vivo fidedigna. Para ello grabaron el concierto efectuado en el Festival De La Vida. Este primerizo festival gratuito, tuvo la participación de diferentes grupos colombianos, aparte de Siglo Cero. La grabación no obtuvo el visto bueno por parte de todos. Lo que llevo a volver a grabar la sesión, pero esta vez en un estudio de grabación. Se supone que lo que hicieron fue repetir lo tocado en el festival. En las mezclas finales fueron incorporadas unas pistas de ruido de público, en diferentes tramos del disco. Algo que podrían haberse ahorrado sin ningún tipo de problema. Básicamente este disco es una improvisación de principio a fin, dividida en dos para la cabida en el formato vinílico. Dividido por cada cara, con los títulos “Viaje 1” y “Viaje 2”. Es una maravillosa grabación con mucha influencia del rock progresivo inglés, Quicksilver Messenger Service, algo de jazz rock y el contundente directo de Cream. El ejercicio de guitarra eléctrica es una maravilla absoluta, si disfrutas con los largos pasajes instrumentales. Las colaboraciones puntuales al saxofón y la flauta, dan una variante y un respiro en el trayecto. Muy buenas aportaciones por parte de René y Castro. Conteniendo también ese espíritu latino, a ritmo de improvisación rítmica y vocal en ciertos tramos del tema. Algo que hizo tan famoso a Santana en su día. Sin duda es un gran disco a descubrir del rock latinoamericano. Si disfrutas con el sonido de Santana, Traffic Sound o Totem. Vas a alucinar sin duda,con esta pequeña joya colombiana.

 

Reseña de Germán Ramírez   

 

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Algunos datos biográficos, sacados de un texto elaborado por Luis Daniel Vega.

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