SRC

SRC

Capitol Récords (1969)

 

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La psicodelia de hoy nunca va llegar a niveles de lo que fue a finales de los años sesenta. Eso es un hecho irrefutable, que las percepciones de experimentación de los músicos de entonces mezclado con la inocencia propia de la época junto con discográficas que eran maquinarias potentes de divulgación, hicieron de aquello una explosión absoluta de música grandiosa y sin igual. Algo que durante unos pocos años parecía que no tenía límites. Uno de los exponentes más claros de aquello, lo tenemos en el disco que tratamos hoy. El primer disco de SRC es un prototipo perfecto donde se mezclaban rock de guitarras, iluminarias pop y un arrojo experimental que hicieron de este algo único y totalmente personal.

 

El foco inicial de SRC, lo encontramos en la localidad de Birminghan, situado en el estado de Michigan. Allí surgió una formación llamada The Tremelos, estos comenzaron centrándose en música instrumental bastante liviana y versiones. Absorbiendo los sonidos de comienzos de los años sesenta, evolucionaron hacia otra formación llamada The Fugitives. El título fue obtenido debido a la influencia que ejerció por entonces la serie de televisión llamada El Fugitivo. En 1964 editaron un primer sencillo con el tema instrumental llamado “A Fugitive”. Tras otro sencillo más, editan un álbum en una corta edición de quinientas copias. Titulándose The Fugitives Live At Dave’s Hideout, este contenía casi en su totalidad un repertorio de versiones como “Louie Louie”, “House Of The Rising Sun” o “Hard’s Day Night”, entre otras. Actualmente este disco está muy cotizado, llegando a costar entre 100 y 400 euros según el estado de la copia. Ellos hicieron del local llamado The Hideout su cuartel general, ya que regularmente tocaban en él. Tras un single más editado en 1966, deciden disolver el grupo y buscar nuevos sonidos bajo un nombre nuevo. Instados por el promotor local Jeep Holland, los hermanos Quackenbush deciden fichar a un vocalista llamado Scott Richardson. Este provenía de otro grupo con unos inicios bastante similares a The Fugitives, llamado The Chosen Few. Este grupo tuvo conexiones con miembros de The Stooges, como Ron Asheton e Iggy Pop. Con Richardson en sus filas, el grupo deciden acogerse al peculiar nombre de Scott Richardson Case. Editan un primer sencillo con los temas “I’m So Glad” y “Who Is That Girl?”, en la discográfica del propio Holland llamada A-Square Récords. Bajo la tutela de Holland, editan un compartido con otra nueva formación llamada The Early Rationals. Ellos lo hacen bajo el extraño nombre de The Old Exciting Scott Richard Case, un claro ejemplo de que estaban en un proceso evolutivo primigenio. Este sencillo contenía los temas “Get The Picture” para los Case y “I Need You” para los Rationals.

 

Tras varias desavenencias con el manager, rompen con este e inician una conversión total hacia lo que sería SRC. Fichan por Capitol y entran en el estudio para grabar un par de temas para un sencillo. Editado en 1968, este contenía los temas “Black Sheep” y “Morning Mood”. La disográfica les da luz verde para grabar un álbum debut. El resultado fue una de las piedras angulares del rock psicodélico americano. Con cierto éxito en Inglaterra, debido al entusiasmo hacia su sonido y apoyo por parte del locutor John Peel. Verdaderamente, en su propio país no tuvo las certeras ventas para llegar al verdadero éxito. Deciden probar con un segundo disco, este se llamó Milestones. Un tremendo álbum con un sonido un poco más standard que su debut pero de una calidad irreprochable. De nuevo no tuvieron suerte con las ventas. De todas formas, fueron una de las formaciones con más repercusión en su zona junto a The Amboy Dukes, MC5 o The Stooges. Pero harto de no llegar a ningún sitio y por conflictos con los otros miembros del grupo, Gary Quackenbush deja el grupo. Deciden buscar entonces un reemplazo… Y lo encontraron en un músico llamado Ray Goodman. Este supo adaptarse a las exigencias de la maestría que tenía Quackenbush a la guitarra eléctrica. El resultado fue un disco llamado Traveler’s Tale, menor en calidad pero con algún gran momento compositivo. Tras este disco, vino la definitiva separación. Un tiempo después, decidieron hacer una reunión de la formación original. De hecho, incluso entraron en el estudio para grabar un cuarto álbum pero en su momento nunca llegó a ver la luz. Solo un sencillo fue editado bajo el nombre Blues Scepter, que incluía los temas “Gypsy Eyes” y “Out In The Night”. Años después, estas sesiones de estudio fueron editadas en prácticamente su totalidad bajo el nombre de SRC Lost Masters por One Way Récords en 1993. Y por el momento, todavía no ha sido reeditado. En la actualidad, los dos primeros discos de SRC se han convertido en clásicos de la psicodelia y son altamente coleccionados por los aficionados al sonido.

 

La formación que grabó el primer disco de SRC estaba formada por Scott Richardson a las voces, Gary Quackenbush a la guitarra solista, Glenn Quackenbush a los teclados, E.G. Clawson a la batería, Steve Lyman a la guitarra rítmica y Robin Dale al bajo. Para un absoluto admirador al sonido de este disco como es un servidor, es difícil describirlo sin entrar en grandilocuentes adjetivos. Y hay que ser consciente de que este tipo de sonido no es apto para todos los gustos. El estilo corrosivo de la psicodelia bajo la premisa del sonido fuzz de Quackenbush y el lacerante sonido de órgano al estilo de Ray Manzarek pueden hacer estragos en el intelecto de cualquiera. El disco comienza con uno de sus temas más conocidos, “Black Sheep”. Bajo un ritmo bastante raveliano nos encontramos una pieza musical de sonido épico. El sonido de guitarra es sorprendentemente único bajo el sonido del pedal fuzz. Algo que le ha dado a Gary Quackenbush un pequeño lugar en la historia del rock como uno de los grandes guitarristas de su generación. Más asilvestrada es “Daystar”. Una composición a dos voces que nos muestra un gran momento de inspiración compositiva, donde la guitarra asalta con ese sonido único y terrible.  “Exile” es una balada etérea con unos fraseos de guitarra intensos y lacerantes. Un tema para altos vuelos, o como decían en Estados Unidos, flying high. En la misma línea es “Marionette”, casi una continuación de su tema anterior pero transmutado en un medio tiempo pop con un interesante momento al teclado. La segunda cara del disco comienza con “Onesimpletask”, donde tras un arranque hendrixiano nos encontramos con una composición psicodélica oscura y ciertamente deprimente en la onda de los primeros The Doors. Morrison y los suyos influenciaron positivamente en los miembros de SRC. Clawson a las baquetas es irresistiblemente efectivo como los engranajes de un reloj. Con “Parangon Council” obtenemos el placer de escuchar una de sus mejores composiciones, y uno de los mejores solos de guitarra del disco. Una deliciosa marcianada que nos pone en situación de la libertad creativa de entonces. “Refugeve” destaca por los juegos vocales tan precisos, otro psicodélico corte donde el fuzz juguetea al ritmo del pop más delicioso. El disco finaliza con “Interval”, dejando el listón alto con un gran temazo de rock psicodélico. Si decides que la psicodelia es lo tuyo, y quieres conocer claros exponentes del género. Aquí tienes uno de sus discos más esenciales.

 

Reseña de Germán Ramírez   

 

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Algunos datos biográficos, sacados de textos de Vernon Joynson, Scott Richardson y Phil Smee.