Stanley Turrentine

Sugar/Gilberto With Turrentine/Salt Song

CTI (1970-1971) / BGO (2018)

 

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Dentro de la variedad del jazz, como suele pasar con cualquier corriente musical, hubo un estilo que fue bastante más ameno, fácil de escuchar y comercial dentro de todo el espectro intelectual del estilo. Estamos hablando del soul jazz, que tanto proliferó desde los comienzos de esta controvertida y pasional corriente musical. Podríamos definirlo coloquialmente como jazz para blanquitos, y fue un estilo que las discográficas apoyaron sin descanso ya que era muy popular. El jazz se mezclaba con el soul, blues, algo de pop… Entre otros tipos de música, generando a veces esperpénticos resultados. Stanley Turrentine fue uno de sus más destacados exponentes y supo alternar bebop, jazz soul y algún experimento musical bastante sonrojante. 

 

 

Stanley Turrentine nació en Pennsylvania, en un ghetto de gente de color llamado Hill District. Él era uno de los pequeños de una familia con cinco hijos. Lo musical era muy habitual en ese entorno, por lo que la madre sabía tocar el piano, alguno de sus hermanos también sabía utilizar algún instrumento musical y su padre fue un experimentado saxofonista que formó parte de numerosos conjuntos musicales en los años treinta. Turrentine comenzó con el piano, incitado por su propia madre. En el instituto puso las miras en el cello, incitado esta vez por los profesores. En casa y disgustado por lo poco práctico del sonido del cello. Empezó a picotear con el saxofón de su padre. Así comenzó un entrenamiento que nunca llegó a formalizarse como tal, sino que fue en un ambiente casero y de forma autodidacta. Cogiendo influencia de clásicos de la época como Coleman Hawkins, Lester Young o clásicos como Charlie Parker. Durante un tiempo estuvo obsesionado con la música góspel. Por lo que pasó muchísimo tiempo escuchando aquellos cantos en las iglesias, llegando a dormitar en algunas de ellas más de una vez. Poco a poco, fue adquiriendo un sonido propio. Lo que impresionó bastante al padre, que se supo responsable de ello. Sus primeros pinitos musicales en el escenario comenzaron en los años cincuenta. Siendo todavía muy joven, fue contratado de forma esporádica por Lowell Fulson. Allí coincidió con un joven Ray Charles que hacía las labores de vocalista y pianista. Este influenció de forma bastante profunda a Turrentine, debido a su saber estar en el escenario. En aquel entonces, también tuvo sus primeros contactos con los estudios de grabación. En el año 1953, este movió ficha hacia Cleveland. Allí estuvo durante un tiempo en la banda de Tadd Dameron. Al poco después, formó parte de la banda de Earl Bostic. Este entrenamiento esencial fue radicalmente cortado por el irremediable servicio militar. Allí no dejó el ambiente musical, y estuvo en una banda del ejército. A la vuelta del servicio militar, se unió al grupo de Max Roach junto a su hermano Tommy. Con Roach grabó un total de cuatro discos consecutivos, incluyendo algún clásico de la época. A partir de ahí, empezó a concadenar grabaciones una detrás de otra.

 

 

A finales de los 60, fue fichado por el promotor Creed Taylor como una de las promesas de su nuevo sello llamado CTI. Taylor fue una de las cabezas pensantes del sello Impulse!. Junto a Turrentine, fueron fichados Freddie Hubbard, George Benson, Huberte Laws, entre otros. En 1970 llegó el debut de Turrentine en este nuevo sello. Titulándose Sugar, fue grabado en Noviembre por el mítico ingeniero de sonido Rudy Van Gelder. Este obtuvo unas aceptables ventas y sin duda con el paso del tiempo, se ha ido convirtiendo en uno de los discos más míticos por parte de Turrentine. Un año después, vuelve a los estudios de Gelder para colaborar como una de las estrellas del nuevo disco de Astrud Gilberto. Este era un brasileño especializado en bossa-nova que había colaborado numerosas veces con Taylor. En 1964, ganó un Grammy como uno de los discos del año. Este álbum se llamaba The Girl Of Ipanema. Gilberto fue fichado para el nuevo sello de Taylor en 1970. Y este insistió a Turrentine para que colaborara en el nuevo disco. Fichando a un elenco de músicos de todo tipo y titulándose Gilberto With Turrentine, verdaderamente este último colaboró solo en cuatro temas del disco. La razón esencial fue que Turrentine no conectaba verdaderamente con ese tipo de música. E irritado por eso, decidió abandonar la grabación cuando iban justo por la mitad. Antes de que se editara este disco junto a Gilberto, el saxofonista de Pennsylvania editó también un disco en solitario, llamado The Sugar Man. Los temas procedían de diferentes sesiones de una misma época y el elenco de músicos era bastante larga, incluyendo algún clásico como Curtis Fuller, Billy Cobham o George Benson. Tras la fallida grabación con Gilberto, Turrentine volvió a editar un disco en solitario. Grabado entre Julio y Septiembre del año 1971. Resarciéndose de todo lo anterior, volviendo a los orígenes y a todo aquello que le influenció de joven sin dejar alguna aventura innovadora. Salt Song fue un disco que obtuvo un puesto medio en las listas. Por lo que su posición destacada se mantuvo durante un cierto tiempo en CTI, grabando algunos discos más. A partir de aquí, estuvo en discográficas como Fantasy, Blue Note o Elektra, grabando numerosos discos hasta su muerte en el año 2000.

 

 

 

El trío de discos que tenemos en esta reedición por parte de BGO Récords, constituyen parte de los comienzos de su carrera en solitario junto al experimento sonoro con Gilberto. Comienza este con Sugar, donde acompañan a Turrentine, músicos como George Benson, Freddie Hubbard, Ron Carter, Billy Kaye o Butch Cornell, entre otros. Musicalmente es un disco de jazz clásico donde se alterna el hard bop, versionando temas de John Coltrane como “Impressions”, y otros de jazz estándar como “Sugar”. Composición de gran calidad firmada por el propio Turrentine, con grandes aportaciones a los solos por parte de Turrentine al tenor y Hubbard a la trompeta. Benson a la guitarra también deja algún momento bastante sublime. El organista Cornell aportó para este disco una composición llamada “Sunshine Alley”. Este tema es un magnífico ejemplo de soul jazz donde impera un tremendo groove musical, gracias al órgano de Cornell. Se alternan los solos de Cornell con Benson a la guitarra de una forma magistral, hasta que llega Turrentine para poner orden en el asunto. Como tema extra, tenemos una toma alternativa de una composición de Hubbard, “Gibraltar”. Este corte se dejó fuera del repertorio a última hora, y es un magnífico ejemplo de jazz funk. Sin duda, es una magnífica carta de presentación como solista principal, por lo que sigue siendo uno de sus discos más destacados. El disco con Gilberto, llamado Gilberto With Turrentine. Se incluye repartido entre el CD 1 y el CD 2. Junto a Turrentine y Gilberto, nos encontramos a músicos como Eumir Deodato, Sam Brown, Ron Carter, Hubert Laws, Jerome Richardson, entre otros. El disco es una mezcla de bossa-nova, pop años sesenta y jazz suave que mezclaba textos en brasileño, inglés y español. Por lo que no era de extrañar la irritación evidente de Turrentine. No es un mal disco, pero sin duda tiene un sonido peculiar que no alegrará a los aficionados más sibaritas del estilo.  Desde luego, los momentos más interesantes son cuando Turrentine aparece con algún solo al saxofón, como en “Brazilian Tapestry” o “Zazueria”. Han sido incluido algunos temas extras para esta edición, como “Just Be You”, “The Puppy Song” y “Polytechnical High”. Turrentine vuelve a su sonido más habitual en el último disco incluido aquí. Salt Song contiene un elenco de músicos por todo lo alto, Billy Cobham, Ron Carter, Horace Parlan, Eumir Deodato, Eric Gale, Julius Brand, entre otros. Fue un resarcimiento del fallido experimento con Gilberto. Incluyendo este una nueva toma de “Gibraltar”, aunque sin colaboración por parte de Hubbard a la trompeta. Pero sinceramente, mejora bastante con respecto a la otra toma incluida como tema extra de Sugar. Carter al bajo esta espectacular, y tanto las percusiones como la guitarra de Gale, le dan un toque latinizado muy pegadizo. “I Told Jesus” es una balada soul blues adaptada por Deodato, que contiene voces de sonido góspel. Gale tiene una gran aportación a los solos, y el órgano está muy presente en este tema. En “Salt Song”, de nuevo vuelven al sonido latinizado con un Turrentine genuino al saxofón. “I Haven’t Got Anything Better To Do” es una balada de estructura estándar con arreglos de orquestación. Terminando oficialmente este disco con “Storm”, composición del propio Turrentine que entra de nuevo en ritmos latinos mezclado con sonidos funky. Un medio tiempo que va aumentando de ritmo según avanza y con un Turrentine cada vez más desatado al saxo. Es incluido también un tema extra, llamado “Vera Cruz”. Stanley Turrentine no llegó a ser uno de los grandes del género, pero sin duda era un efectivo músico con unas notables dotes. Lo que podríamos definir como un currito de este género musical. Muy recomendable esta reedición, si te gusta el jazz de calidad pero sin demasiadas complicaciones intelectuales. 

 

Reseña de Germán Ramírez    

 

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Para más información sobre esta edición, aquí.

Algunos datos biográficos, sacados de un texto elaborado por Charles Waring y del propio Stanley Turrentine.