Vor

Depravador

Varios Sellos (2018)

 

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No puedo dejar de confesar, que este tipo de sonoridad extrema supone un reto para mí, si hablamos de desarrollar una reseña. Esta música tan visceral, es buena para determinados momentos de acumulación de mierda mental. Pero escribir sobre ella, que se puede decir ante algo tan primigenio, que va mucho más allá de un disco de rock común. Estilos como el sludge, el doom o el metal extremo los disfruto a cuenta gotas, y tengo que decir que cuando la banda en cuestión sobresale de la media. Y aquí tenemos un ejemplo de ello.

 

 

Depravador es el segundo disco de VOR... No son nuevos en esta casa. Ya les hicimos una reseña cuando nos llegó su primer disco, vía Odio Sonoro. Para mí fue algo muy sorpresivo, ya que me pareció un disco interesantísimo desde una primera escucha. ¿De dónde salieron estos tipos con un proyecto tan experimental? Más sorpresa fue encontrar a un dúo de músicos veteranos en estos menesteres. Iván y Eduardo tienen un currículo extenso de bandas de todo tipo de estilos y vertientes. Algunas de ellas prácticamente históricas en nuestro país. La fusión como dúo en VOR, generó sin duda una fantástica comunión que empieza a perdurar y a dar sus frutos hoy. Sus primeras referencias fueron como un aperitivo y una prueba inicial. Por un lado, un compartido con la banda algecireña Hyper Talbot. Por el otro, su primer disco titulado Tu Clave Es Jonás. Este primer disco mezclaba estilos diferentes y en un orden caótico chocante para el oyente. Era una subida y bajada constante con experimentos sonoros de tipo agresivo para el oído. Tu Clave Es Jonás va a ser un disco a reivindicar con el paso del tiempo, os lo puedo asegurar. En 2017 entran en los estudios La Cortina Roja para grabar una serie de temas. Estos acabarían formando el rompecabezas sonoro para Depravador, su segundo disco. Música para mentes depravadas… El nombre me parece una absoluta genialidad. De reciente edición, ha sido en conjunto con una serie de sellos nacionales: Odio Sonoro, Nooriax, Noizeland, Sacramento, Base Récords, Third I Rex y Fuzz T-Shirt.

 

 

Como ya hemos comentado, VOR son dúo: Iván al bajo/voces y Eduardo a la batería. Aunque alguna oportuna colaboración hay en este disco. Anxela a las voces y tanto Tube Tentacles como Noisecc, colaboran en dos temas extras con cacharreos varios de sonido experimental. La portada está realizada por La Calabaza Cósmica. Otro acierto más, con un dibujo que podría haber sido efectuado por un paciente cualquiera del frenopático. A diferencia de su primera referencia, Depravador es mucho más consistente. Los ensayos están pasando factura positivamente en el sonido. Y esa dispersión estilística se va diluyendo, dejando un sonido mucho más maduro. Pero no os puedo engañar, aquí hay mucha mala leche amigos. Y es que como ejercicio rítmico, son una máquina engrasada que cae a plomo sobre tu cabeza. Quien trabaje en una fábrica, sabe lo que es el martilleo sonoro de las máquinas durante horas. Ese ruido se puede meter en tu cerebro y perdurar incluso cuando estas fuera del recinto. VOR tienen esa cualidad del martillo chocando contra el yunque, o la traslación de movimientos de una despaletizadora de envases. Boom, boom, boom, boom… Edu e Iván saben cómo convertir tu cabeza en una batidora de sesos. Comienzan con “Depravador”, yendo hasta el fondo del asunto y sin vaselina, con ritmos acompasados y voces abismales. El bajo de Iván va convirtiéndose en algo indescifrable en su tramo final, puro ruido. “Black Goat” es lo más parecido a un hit que vas a encontrar por aquí. Temazo que es ritmo, ritmo y más ritmo, con un Eduardo genial a las baquetas. “Why” entra en una fase más experimental, con este tema ruidista de tempo corto. “Cudgel” es un consistente corte de sludge punk. Que incide de nuevo en un magnífico ritmo persistente, mientras la voz de Iván suena totalmente caótica y estresante. “Blood…Fear…Knife…Sin” va arrastrando el ritmo con empuje y resistencia. Podría parecer un tema de relleno, pero para mí es de lo más interesante del disco dentro de su sencillez. Muy bueno. “Daga” es un tema consistente y muy cañero. Hard rock sucio que mezcla algo tan dantesco como Melvins y Helmet. La ejecución del dúo es fascinante. Entra en su fase final con “Dark Fraga”, casi once minutos de sonido extremo, doom y desarrollos de carácter progresivo. Termina este disco con los dos temas extras de sonido improvisatorio, donde tanto Tube Tentacles como Noisecc aportan su sonido electrónico-alienígena. No es un disco fácil de asimilar. Cuando te metes en este fango musical, va a costar avanzar en un principio. Pero te puedo asegurar que, o acabarás retozando felizmente en él... O cortándote el pescuezo con un filo.

 

Reseña de Germán Ramírez    

 

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Para más información sobre este disco, aquí.