Aeroblus

Pappo-Medina-Castelo

Philips (1977)/Universal (2006)

 

------------------------------------------------------

 

Esta es la primera de una serie de reseñas, que desde esta web vamos a dedicar al rock latinoamericano, que se desarrolló por muchos países de la zona en aquellos legendarios años setenta. Y que mejor manera, que empezar con un clásico inmortal argentino. Si en Europa o Estados Unidos tuvimos a leyendas como Jimi Hendrix o Eric Clapton. En el sur de América tuvieron a una auténtica bestia parda de las seis cuerdas. Ni más ni menos que Norberto Napolitano, más conocido por el sobrenombre de "Pappo" o "El Carpo".


Norberto nació en Buenos Aires, concretamente en el barrio obrero de La Paternal. Desde muy infante tuvo nociones de música, pero escuchar a Chuck Berry o Little Richard, fue lo que le hizo decantarse por el rock y la guitarra eléctrica como instrumento principal. Se inició en bandas primigenias como Engranaje o Los Buitres. También participó en los inicios de Los Abuelos De La Nada, a mediados de los años sesenta. Como algo más experimental, estuvo implicado en un recopilatorio del sello Mandioca titulado Pidamos Peras A Mandioca. Participó como artista solista, ya con el sobrenombre Pappo, con el tema "Nunca Lo Sabran". En esta canción de estilo folk rock colaboran Luis Alberto Spinetta y Edelmiro Molinari de Almendra, entre otros músicos. Otros grupos colaborarían en este disco, como Billy Bond, Vox Dei o La Cofradía De La Luz Solar, y se editaría en 1970. Aunque por aquel entonces, ya estaba implicado en una mítica banda haciendo historia. Pappo se unió a Los Gatos en 1969, cuando Lito Nebbia le invitó a formar parte de esta formación. La entrada de Pappo supuso un giro total en la música de esta agrupación, hasta el momento integrada en la música beat. Colaboró en los dos últimos discos de Los Gatos, Beat Nº1 y Rock De La Mujer Perdida, aunque a esto volveremos con otra futura reseña. Tras su estancia en Los Gatos, Pappo participó en la grabación del primer disco en solitario de Luis Alberto Spinetta, titulado Spinettalandia Y Sus Amigos. También colaboró en el primer disco de Billy Bond Y La Pesada. Entonces Pappo hizo historia de nuevo, con la formación de su más mítica banda. Pappo's Blues supuso un hito musical que a día de hoy sigue perdurando. Durante toda la década de los años setenta editó una serie de discos míticos, que son el germen de todo el hard rock argentino. Una serie de siete volúmenes fueron editados entre 1971 y 1978. Discos que hoy en día se siguen reeditando, y muy rápidamente acaban sus ediciones agotadas. Entre 1975 y 1978, Pappo se tomó un descanso musical viajando a Europa. Tras este viaje iluminativo y reflexivo, aunque todo hasta cierto punto, ya que tuvo que trabajar para subsistir. Volvió a América para iniciar un nuevo proyecto, concretamente llegó a Brasil. Para esto, contó con Alejandro Medina, bajista de la banda de blues Manal y también componente de La Pesada Del Rock And Roll. A la batería reclutó al brasileño Rolando Castelo, procedente de la fantástica banda Made In Brazil o los psicodélicos mexicanos Three Souls In My Mind. Durante esa estancia en Brasil, estuvieron ensayando y ensayando, hasta que vieron que lo que ahí se cocía tenía muchísimo potencial. Así nació Aeroblus. Volvieron a Buenos Aires para una serie de conciertos. Pero por aquel entonces, Argentina estaba inmersa en una dictadura militar. Editar un primer disco fue complicado, pero lo consiguieron. Aunque les costó una baja, Rolando decidió volver a su país debido a la situación politicosocial de Argentina. El primer y único disco de Aeroblus se editó en 1977 por Philips. Tras la falta de uno de sus miembros, Pappo decidió reflotar de nuevo a Pappo's Blues con la grabación en 1978 del Volumen 7. En los años ochenta, montó la mítica banda de heavy metal Riff. El resto es historia.


En Aeroblus encontramos todo el germen, de lo que después Pappo desarrollaría con Riff. Aunque la crudeza sonora y espontaneidad que contiene este disco, nunca más la volvió a repetir. Escuchando un disco como el de Aeroblus, puedes notar que es un desahogo musical por necesidad. Al igual que Blue Cheer harían en Vincebus Eruptum, Aeroblus arremetería con todas sus ganas generando una capa eléctrica de altos decibelios, que puede sorprender en sobremanera a una primera escucha. El caso es que estilísticamente hablando, es difícil catalogar un disco como este. Metido en el saco del heavy metal, lo veo más cercano a bandas de principios de los años setenta como Power Of Zeus o Yesterday's Children, que a Judas Priest o Iron Maiden. Aunque si podría ser el sucedáneo argentino de Motorhead, que por aquel entonces ya estaban desarrollando su estilo clásico y salvaje. De todas formas, en su propio país recibió tanto palos como trofeos por parte de la prensa cuando se editó. Comienza el disco con un tema mítico, "Vamos A Buscar La Luz". Carta de presentación y arremetida inicial que te aseguro no lo vas a ver venir, dejándote sin aliento. Continua con "Completamente Nervioso", un salvaje boogie donde Pappo hace echar chispas a un slide guitar que podría quemarle los dedos a cualquiera, una autentica animalada. "Tema Solísimo" entra de lleno en un potente hard rock hendrixiano con toques de blues. Los solos de guitarra por parte de Pappo, parece que no tienen fin. "Arboles Difusores" es un tema instrumental de toque experimental, que empieza con un tremendo solo de batería por parte de Rolando. En "Vendriamos A Buscar" vuelven al sonido hendrixiano aunque pisando el freno con un medio tiempo, que trae de vuelta aquellos primeros años setenta. Con "Aire En Movimiento" vuelven a la carga de nuevo, con una arremetida de contundente hard rock. "Vine Cruzando El Mar" es uno de los mejores temas de este disco, con una letra pegadiza, Pappo le saca un terrible sonido a su guitarra. "Nada Estoy Sabiendo" es una fantástica balada eléctrica, donde de nuevo Norberto rinde pleitesía al maestro de Seattle. "Sofisticuatro" es otro salvaje instrumental, donde Pappo se deja de nuevo las huellas dactilares con unos potentes desarrollos guitarreros. Termina esta obra maestra con otro contundente boogie rock, "Buen Tiempo" pone fin a un clásico disco, que al otro lado del charco se le venera como tiene que hacerse. Mucha pasión por "El Carpo" Napolitano es lo que sienten en todo el sur de América, y no es para menos.

 

                                                                                                                                         Reseña de Germán Ramírez

 

------------------------------------------------------------------------------

 

Más información sobre Aeroblus aquí